"Lo que no resuelves en tu mente,

tu cuerpo lo convertirá en

                            enfermedad"                     

Alexander Lowen

 

 

 

 

 

La Terapia Regresiva consiste en mirar hacia atrás

y contemplar el pasado, traerlo al presente, comprenderlo.

Se trata, por tanto, de una terapia perceptiva,

basada en postulados científicos ampliamente

comprobados experimentalmente,

y en los más actuales principios neurológicos.

Por su carácter perceptivo, atiende a lo que los/as

pacientes sienten en función de cómo reciben,

procesan e interpretan la información que les llega de su entorno.

Tiene sus fundamentos en los distintos ritmos cerebrales

que condicionan nuestra percepción en el

transcurso de nuestras fases de crecimiento,

desde el momento en que somos concebidos hasta

los 7 a 12 años, en que la frecuencia cerebral

es ya de ritmos beta maduros.

 

 

 

 

Mediante una sencilla técnica de relajación, donde

no perderás en ningún momento la conciencia,

haremos una Inducción al Estado Regresivo,

desde donde iremos tomando conciencia de las causas

remotas y originarias que alimentan tu enfermedad

y sufrimiento, entablando un diálogo regresivo,

emocional, analógico, con tu hemisferio cerebral

derecho, que te permitirá revivir y comprender

de raíz el origen del daño emocional, tu verdad sentida.

Al salir a la luz de la conciencia los hechos causantes

de esos daños emocionales, mediante la sincronización

de los hemisferios cerebrales (el derecho con su

capacidad de vivenciar –ver y sentir-, y el izquierdo

con la comprensión de las causas de esa sintomatología)

se posibilita que se disuelvan dichos efectos y,

por tanto, la enfermedad.

Es una psicoterapia especialmente rápida, efectiva y

revolucionaria por su método.

Debido a que reproduce tus daños nucleares e

mocionalmente, es altamente gratificante y eficaz.

 

 

 

 

Es adecuada para abordar desde el origen cualquier

tipo de problemática, siendo especialmente útil para dificultades

que surgen como consecuencia de un trauma,

entendido este como un suceso estresante y doloroso

que no hemos podido o sabido afrontar por falta de recursos

personales, por ocurrir a una edad demasiado temprana.

En las sesiones de Terapia Regresiva hay tan sólo dos

personas que están dispuestas a comunicarse en un especial

y ampliado estado de conciencia que ha demostrado ser

altamente terapéutico.  En definitiva, no hay más que

un/a paciente, tú, que llegas a la consulta con un dolor

concreto (diagnosticado como enfermedad física, esto es,

un síntoma) o una no diagnosticada tristeza infinita. Eso

es todo. Y con eso, como psicóloga, iniciaré contigo,

paciente, y siempre siguiéndote, no llevándote, la

andadura cuya meta es tu curación. 

  En la primera entrevista de valoración determinaremos

la adecuación o no de la Terapia Regresiva para disolver

tu enfermedad, sufrimiento y problemática concretas.

 

 

 

 

volver