BIONEUROEMOCIÓN :

SOBREPESO  Y  ANSIEDAD

 

 

 

 

 

    Desde un punto de vista estrictamente físico, el sobrepeso o la obesidad

son el resultado de un desequilibrio entre la ingesta de alimentos y la quema de

calorías; pero, a la hora de analizar las causas reales y descodificar su sentido

biológico, sabemos que obedece a causas más profundas.

 

   Detrás del sobrepeso hay conflictos emocionales que deben ser detectados,

analizados y comprendidos para que la persona pueda superar esa situación y

liberarse de una vida probablemente marcada y regida por las dietas que, por otra

parte, poco o nada tienen que ver con las verdaderas causas del sobrepeso.

 

 

La ansiedad es la causa más

profunda y habitual del sobrepeso

 

    El trabajo y análisis del sobrepeso en BioNeuroEmoción – BioDescodificación

se inicia siempre con la búsqueda de esos conflictos emocionales subyacentes

que se manifiestan en el cuerpo, la detección de los bloqueos mentales y emocionales,

y la interpretación de su sentido biológico.

 

    Porque cualquier síntoma o enfermedad es la respuesta biológica ante un

impacto emocional vivido de forma inconsciente. Ante ese impacto emocional,

nuestra biología reacciona elaborando una respuesta biológica. Esa respuesta biológica

es realmente una alarma con una clara intención positiva: avisarnos de que en

nuestro inconsciente albergamos impactos emocionales y traumas no resueltos.

 

    Por eso el trabajo terapéutico consiste en hacer consciente lo inconsciente

como premisa ineluctable para tomar conciencia y desactivar el conflicto.

 

 

 

 

    El tejido graso o adiposo pertenece a la tercera capa

embrionaria – Mesodermo Nuevo- cuyos tejidos y órganos tienen la función

biológica principal de facilitar y proporcionar el movimiento y, con ello, la supervivencia.

 

    Además, el tejido graso deriva de la misma capa embrionaria que las

serosas que tienen la finalidad de proteger los órganos.

 

    Asimismo, debemos considerar que el tejido que se altera para manifestar

la obesidad es la hipodermis y que ésta pertenece a la capa embrionaria del

Mesodermo Antiguo, cuyo sentido biológico es la protección.

 

    Al analizar el sobrepeso desde la Descodificación Biológica – BioNeuroEmoción

debemos partir siempre de ese sentido biológico de movimiento y protección para la supervivencia.

 

 

 

 

    Por tanto, las causas del sobrepeso no están en la boca, ni en el plato,

ni en el estómago. La clave –más profunda- hay que buscarla en nuestros miedos

y conflictos inconscientes. Porque el sobrepeso manifiesta una necesidad de protección

ante agravios, críticas, abusos, insultos, etc. Protección, en definitiva, ante el ataque,

el miedo y el peligro.

 

    Es común tomar conciencia de que cuando alguien se siente inseguro o incómodo

tiende a aumentar de peso, del mismo modo que cuando la amenaza desaparece el exceso

de peso se va también. Las personas con obesidad o sobrepeso suelen sentirse desprotegidas.

 

    Todo ello pone en evidencia que detrás del sobrepeso hay siempre uno o varios

conflictos emocionales latentes y bloqueados.

 

    La acumulación de peso no es más que una respuesta biológica de

supervivencia ante esos conflictos.

 

 

 

 

    En la naturaleza, los recién nacidos se quedan pegados a su madre

desde que nacen hasta que pueden valerse por sí mismos para sobrevivir.

 

    Para el ser humano es igual: cuando se siente abandonado (real o

simbólicamente) instintivamente le invade la sensación de estar en peligro y de

que tendrá que protegerse sin ayuda del clan o la familia.

 

    La muerte y el peligro acechan y es muy difícil sobrevivir en soledad.

 

    Esto es más evidente para un niño recién nacido, incapaz de defenderse

y de alimentarse. En esas circunstancias, es básico tener garantizado el sustento.

 

    Es por esto que el estrés de miedo y abandono se canaliza sobre todo

comiendo y almacenando reservas. Es biológico.

 

    La persona que se siente sola, biológica e instintivamente tenderá a generar

reservas alimenticias y a almacenar grasas porque no sabe cuándo volverá a comer

o cuándo será rescatada.

 

    Por otra parte, la sensación de abandono y de estar en peligro hará que se cierren

los conductos renales para retener el máximo de agua en el interior del organismo,

indispensable para sobrevivir, generándose de este modo sobrepeso por retención

de líquidos y, en ocasiones, cálculos renales.

 

 

 

 

    Cuando nos sentimos abandonados o en peligro, estamos indefensos, frágiles.

Nuestro inconsciente biológico detecta que podemos ser atacados y devorados.

En esa situación, el hecho de poder ser más grandes cambiará las cosas.

 

    Siendo más voluminoso será más fácil intimidar y ahuyentar a los posibles

depredadores, y aumentan las posibilidades de que el clan me encuentre y me rescate.

 

    Y es aquí donde debemos valorar y contemplar la causa profunda y más habitual

del sobrepeso: la ansiedad.

 

    La ansiedad es una situación emocional que se instala en la persona que se

siente en peligro (real o imaginario); un sentimiento de inquietud profundo.

 

    La ansiedad es una señal de alerta, el aviso de un peligro que acecha.

 

   Cuando percibimos o imaginamos una situación de peligro potencial, el sistema

simpático se dispara y toma el control de nuestro cuerpo para enfrentar ese peligro.

Esas reacciones pueden ser de lucha, huída o parálisis. Las personas que sufren

ansiedad sienten angustia y miedo; desean huir a pesar de no poder identificar

nítidamente ni el peligro ni los motivos de ese anhelo de huida.

 

 

 

 

    La ansiedad no es tanto la manifestación de problemas a los que se

enfrenta la persona en su vida cotidiana como la idealización que hace la persona

de esos problemas y situaciones.

 

    La imaginación entraña peligros. Bien manejada, la imaginación nos permite

afrontar conflictos; pero en una persona con ansiedad la imaginación suele dar lugar

a los peores finales posibles, a perder el control.

 

   Resulta esencial tomar conciencia de que cuando hay ansiedad es la imaginación

la que toma el control, sumiéndonos en la sensación de peligro, de miedo

y necesidad de protección.

 

    Es así como se genera un contexto emocional en el que la ganancia de peso

–la acumulación de tejido graso– cumple un fin biológico muy claro y conciso:

facilitar la protección y poder enfrentar las situaciones de peligro, miedo e inseguridad.

 

    Como hemos visto, detrás del sobrepeso y la obesidad existen conflictos

emocionales de miedo, abandono y búsqueda de protección que son los que realmente

provocan esta enfermedad. El sobrepreso es la manifestación de nuestros miedos,

de nuestras inseguridades, de nuestra ansiedad.

 

 

 

 

    La Descodificación Biológica del sobrepeso provocado por la ansiedad

nos lleva a profundizar en las situaciones y circunstancias de las que ésta última surge.

 

    Más que una enfermedad, la ansiedad es en realidad el aviso de que

albergamos en nuestro inconsciente un conflicto emocional activo y latente.

 

    La ansiedad manifiesta la existencia de una emoción profunda que debemos

localizar para llevarla a la conciencia -hacerla consciente- y aprender a manejarla.

 

    Averiguar y comprender las circunstancias detonantes resulta esencial para

neutralizar la ansiedad y, con ello, ese anhelo inconsciente de protección que conduce

a la acumulación de líquido y grasa, al sobrepeso.

 

 

Fuente: www.dbr-casla.com

 

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