"De nada vale que el entendimiento se adelante si el corazón se queda"

                                    Isabel López

                    Psicoterapia de Autor

 

La   educación   moderna trastorna   a   los   niños

 

 

 

 

 

    Existen tantos excesos actualmente que afectan gravemente a la educación de los más pequeños ... 

 

    Creemos que cuanto más mejor, pero no nos damos cuenta de que, a veces, las cosas dadas en exceso pueden agobiar, pueden frustrar, pueden estresar y pueden hacernos parar.

 

 

    La educación no es la respuesta a la pregunta.

La educación es el medio para encontrar

la respuesta a todas las preguntas

William Allin

 

 

 

 

 

Cuando   “mucho”   se

transforma   en   “demasiado”

 

 

    Los niños, ahora mismo, tienen un gran futuro por delante.

 

    Todos tienen derecho a una educación básica obligatoria, algo que les da la oportunidad de convertirse y conseguir todo aquello que quieren ser y lograr.

 

 

    Pero… ¿por qué cada vez más hay problemas entre los más pequeños? ¿Por qué a veces se rebelan?

 

    Seguramente, os suenen las terribles “actividades extraescolares”. Esas actividades que no son una, sino dos y tres en las que deben dar la talla.

 

    Los padres no saben que los niños necesitan respirar, que necesitan vivir su infancia y disfrutar.

 

    Si no lo hacen de pequeños, intentarán hacerlo de mayores, algo que no les resultará nada beneficioso.

 

 

 

 

    ¿Por qué esa necesidad de agobiar a los niños?

 

    Porque cada vez las cosas se mueven más deprisa. Cada vez avanzamos más rápido, las cosas cambian en un abrir y cerrar de ojos.

 

    Esa conciencia del paso del tiempo que tenemos los adultos hace que nos preocupemos en exceso por nuestros hijos, instándoles a no perder el tiempo.

 

    Pero, realmente debemos dejar que los más pequeños disfruten de cada etapa de su vida.

 

    Es bueno que disfruten, pero no que se vean saturados con obligaciones que no hacen más que impedirles disfrutar.

 

    Lo queramos o no, les estamos inculcando a los más pequeños la necesidad de no vivir el presente y pensar siempre en el futuro.

 

 

 

 

Simplifica   la   infancia

 

    ¿Sabes cómo simplificarles la infancia a los más pequeños?

 

    Hay que dejarlos respirar, pero quizás no sepas cómo hacerlo.

 

    Hoy te daremos algunas pautas para que, desde la familia, empecemos a simplificar la infancia y hagamos así mucho más felices a los niños.

 

    No les atiborres de actividades extraescolares. Piensa que, a la larga, no le servirán de mucho.

 

 

 

    ¿Has asistido a alguna actividad extraescolar? ¿Qué recuerdas sobre ellas?

 

    Quizás sea importante que estén en una, pero en dos o tres es algo tremendamente excesivo.

 

    Debemos permitirles tener tiempo libre para que jueguen, porque quizás se lo impedimos porque sentimos envidia.

 

    El juego también es positivo para ellos, ya que estimula su creatividad y les permite desarrollar capacidades que no se aprenden metiendo la nariz entre los libros.

 

    Pasa tiempo con ellos, pues los padres no somos conscientes de que es muy necesario brindarles nuestra presencia, pasar tiempo con ellos, compartir cosas… Este será el mejor regalo y lo que seguro les ayudará mucho más para su futuro.

 

    Crea un espacio de tranquilidad para ellos, porque el colegio y las relaciones sociales pueden provocarles estrés y agobio. Por eso, es necesario tener una especie de refugio donde pueden “escaparse” y guarecerse de todo ese caos que hay a su alrededor.

 

    Reduce la cantidad de información, ya que hoy tenemos acceso a la información constante y momentáneo. Esto puede saturarlos. Por eso, debemos intentar en la medida de lo posible reducir la información y hacer que esta sea adecuada para su edad.

 

 

 

 

    Déjales que sean niños, pues a veces nos empecinamos en evitar que salten, que se comporten como niños… Pero… ¡es que son niños! Si ahora no se comportan así, ¿cuándo lo harán? Aquí es donde empiezan las frustraciones y la represión de lo que realmente quieren hacer.

 

 

La educación no cambia el mundo,

cambia a las personas

que van a cambiar el mundo

Paulo Freire

 

 

 

    Como podemos comprobar, lo que creemos que es bueno no siempre es tan bueno.

 

    Debemos permitirles a los más pequeños ser libres, permitirles ser niños, dejarles que disfruten de su infancia.

 

    Ya se agobiarán y ya tendrán responsabilidades el día de mañana.

 

    Pero lo importante es el ahora.

 

    ¿Les vas a quitar eso?

 

 

 

 

 

Fuente: www.rincondeltibet.com