"De nada vale que el entendimiento se adelante si el corazón se queda"

                                    Isabel López

                    Psicoterapia de Autor

E L   P R I M E R   A M O R 

Y   M Á S   T I P O S

D E   A M O R ...

 

 

El camino del Amor

es como subir una montaña.

Hasta que no llegas a lo más alto

no puedes apreciar toda su grandeza.

 

 

    Sube a la Montaña del Amor para que comprendas sus diferentes niveles y perspectivas, porque aunque el Amor en su esencia es solo Uno, puede ser vivido de muchas y diferentes maneras. Y cada una de ellas se corresponde con tus tendencias interiores. Sube a la Montaña del Amor y desde esa elevada perspectiva… podrás comprenderlo mejor.

 

 

 

E l   A m o r   N u t r i d o r

 

    Comienzas la ascensión y en las faldas de la Montaña del Amor hay un hermoso jardín con arroyos de leche y miel, fuentes de agua clara y transparente y un hermoso refugio donde cobijarte, descansar y pasar la noche si hace falta. Aquí sientes seguridad, protección y que tienes todo lo que necesitas para subsistir y estar bien.

 

 

 

    Este es el lugar del Amor Biológico y Nutridor, el Amor que te da la Vida y la Madre Naturaleza, la clase de amor que se recibe en la infancia y que nos marca para el resto de la vida.

 

    Al nacer somos tan frágiles y vulnerables que sin los cuidados y el afecto de otra persona, básicamente la madre, no podríamos sobrevivir. El primer afecto o amor que recibimos está relacionado con nuestra supervivencia y la seguridad emocional que necesitamos para crecer equilibradamente.

 

    Es el Amor Biológico, Terrenal o de Supervivencia. Nuestro cuerpo necesita una clase de amor que se manifieste en actos físicos y tangibles como que le presten atención, cuidados, protección, seguridad, alimentos , caricias y ternura para poder crecer adecuadamente sintiéndose seguro. Normalmente recibimos esta clase de amor de nuestra madre y, si ella nos falla, podemos experimentar emociones muy conflictivas.

 

    Nacemos tan frágiles y vulnerables que si sentimos que no nos dan la atención necesaria –sea esto real o no- podemos experimentar una terrible angustia que va más allá del sentimiento de que nos amen o no. Es mucho más que eso, es que si no nos aman en esa primera etapa de la vida nuestra supervivencia está en juego. Eso es lo que inconscientemente sentimos y queda archivado para siempre en nuestra memoria.

 

    Así, durante nuestra infancia se establecen en nosotros las bases del llamado Amor Biológico, enseñanza que normalmente se recibe en la familia y especialmente de la madre.

 

 

    Si el proceso ha sido correcto y pleno desarrollaremos adecuadamente esa necesidad y capacidad de amar. Si ha habido carencias y conflictos más o menos graves, habrá alguna dificultad en la expresión de esa clase de amor. Así, no sabremos amar y cuidar a nuestro cuerpo, o no sabremos cuidar y dar seguridad a otras personas.

 

 

    Más adelante, de adultos, podemos establecer relaciones amorosas con otra persona –amante-, pero si el Amor Biológico no ha sido suficientemente desarrollado en nosotros, tenderemos a proyectar las dependencias de la infancia que un día experimentamos.

 

    Si de adultos nuestro amante deja de amarnos no tiene por qué pasarnos nada, nuestra supervivencia no está en juego, pero podemos experimentar la misma angustia, rabia y rencor subconsciente que experimentamos en nuestra infancia, y, casi literalmente, podemos sentirnos morir si no nos aman.

 

    Para dar una adecuada expresión al Amor Biológico tenemos que:

    - Desarrollar la autosuficiencia y convertirnos en nuestra propia madre y saber conectar con la Madre Tierra.

 

    - Saber cuidar el cuerpo, darnos el cariño y los cuidados necesarios.

 

    - Darnos cuenta de lo que realmente necesitamos y concedérnoslo.

 

   - Saber relacionarnos con los demás y especialmente con quienes amamos, pero sin caer en dependencias.

 

 

Desarrollar el Amor Nutridor

 

    La siguiente etapa es desarrollar la capacidad de Poder Cuidar y Nutrir, física y emocionalmente a otros. Esto surge normalmente con los hijos, pero puede proyectarse en cualquier tipo de relación.

 

    Si eres capaz de amar sin depender de esa persona. Si eres capaz de cuidarte sin depender de nadie. Si tienes una adecuada seguridad interna y eres capaz de proteger y dar seguridad a los demás, entonces habrás desarrollado adecuadamente el Amor Biológico o Nutridor y podrás pasar sin riesgo a la siguiente etapa.


    Si tienes carencias, temores o bloqueos subconscientes por no haberlo desarrollado adecuadamente, estos conflictos pueden manifestarse en los siguientes niveles del amor y buscar inconscientemente una madre en vez de un amante, tender a manipular emocionalmente a los demás o cualesquiera otra tendencia negativa.

 

    Si hay carencias en este nivel del amor es necesario primero ser consciente de ello como primer paso en la terapia, después se pueden suplir las carencias internas con meditaciones, estudios personalizados e imágenes trascendentes.

 

 

 

 

Amor Nutridor. Expresión Positiva: seguridad personal y emocional, capacidad de dar apoyo emocional a otros, capacidad de comprender tus propios sentimientos y empatizar con los demás, uso adecuado del instinto, la imaginación e intuición, capacidad de autosuficiencia.

 

Amor Nutridor. Expresión Negativa: inestabilidad emocional, dependencia de los demás, dificultad para comprender los sentimientos ajenos e identificar los propios, miedos irracionales, temor compulsivo, necesidad de manipular a los demás.

 

     El amor biológico o nutridor es la fuerza que nos conecta con la vida y sus necesidades más básicas, como la de preservar nuestra vida y sentirnos seguros, la de alimentarnos y dar a nuestro cuerpo los cuidados necesarios, la de proteger y desarrollar nuestras emociones, la de comprender nuestras emociones, las de los demás, y establecer relaciones emocionales profundas, la de poder alimentar, cuidar, proteger y dar ternura a otras personas.

 

  

 Fuente: extracto de la web www.vivetantra.com