L i b e r t a d

 

 

    El Mar es libre. No ha firmado ningún contrato por Ser. Él sólo Está

ahí, en su lugar, donde ha nacido y donde nunca morirá.

    Cuando está en Paz sus aguas meditan en silencio mientras

escuchan la brisa de su serenidad.

    Cuando está Revuelto surgen de sus entrañas unas olas salerosas

que arrastran a las sombras de su despertar.

    No hay lucha, no hay rechazo, no hay huida de su Sentir. Sólo

Es como Es en cada instante. Eso es Libertad.

    Cuando no me permito enfadarme, cuando no me permito llorar,

cuando no me permito decir No o Sí, cuando no me permito

elegirme a mí antes que al otro, cuando no me permito decir lo

que pienso, cuando no me permito expresar mi Amor, cuando

no me permito “cualquier cosa” por el qué dirán, por lo que

“me diré”…no estoy siendo Mar, no estoy siendo Libre.

 

 

    Vivimos aprisionados en una cárcel de Creencias que hemos ido

construyendo a lo largo de nuestra vida y damos por hecho

que ése es nuestro Hogar, pero no nos paramos a pensar que si

nosotros la hemos Creado sólo nosotros podemos destruirla

con la llave de nuestra Consciencia, de nuestra Ternura, de

nuestra Valentía, de nuestra Esperanza, de nuestro

Corazón…con nuestra soñada Realidad.

    Creemos que es lo que “nos ha tocado” en lugar de ir a por

lo que Deseamos. Y ahí nos quedamos quietos, en nuestro

erróneo “más vale malo conocido que bueno por conocer”, mientras

el Palacio que nos corresponde sigue convirtiéndose en polvo ...

esperando que algún día abramos la puerta de su altar.

    Es tan fácil y tan difícil como hacer lo que Sientes en cada momento.

Cada “metedura de pata” es una experimentación que te lleva a

actuar de forma distinta la próxima vez. Así se aprende. Así se

evoluciona. Así  pasas del conocimiento a la Sabiduría. Así te

“iluminas”. Sólo puedes saber Quién Eres, Quién quieres Ser ...

a través de Quien No eres, de quien No quieres Ser. Y siempre

a través de lo que Sientes, no de lo que piensas.

    Yo puedo pensar, saber que hay que ser generoso, bondadoso,

respetuoso, compasivo ... y desear serlo ... pero si no lo siento

porque no estoy preparada para ello, o por el motivo que fuera,

cualquier acción que realice será pura hipocresía y falsedad.

Estaré traicionándome, no aceptando quién soy en el aquí y

ahora e hiriendo, una vez más, a mi niño interior.

Es un acto de Humildad.

 

 

    Únicamente alguien que no se atreve, alguien que está perdido

en el laberinto de sus miedos será capaz de juzgarte. Su opinión

no es merecedora de tenerla en cuenta porque “no sabe lo que dice”.

    Nada entre la tormenta, corre hacia tus rayos, dale voz a tus

mayores truenos, tropieza con tus piedras, adéntrate en tus

heridas … y una vez te hayas empapado de ellas, una vez las

hayas abrazado, limpiado y sanado con toda la Fuerza de la

que estás hecha…sal a Brillar ahí Fuera. El Cielo te está esperando.

    No hay mayor Libertad que liberarnos de nosotros mismos.

 

 

 

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