RUEDA DE HÁMSTER

 

"Hace años estaba metido en una rueda de hámster,

pero en estos tiempos más que nunca, se puede

y se debe soñar despierto”

 

 

    Llega un momento en la vida de todos que paramos o “nos

paran”, y recapacitamos sobre lo que hemos construido o seguido

por inercia hasta la fecha, y en el que nos preguntamos con total

sinceridad y desnudez del Alma: dónde estoy, a dónde quiero ir,

qué haría con mi vida si no hubiese impedimentos…

    Muchos nos formulamos esas preguntas y tomamos

decisiones, pasito a pasito o radicalmente.

    Matilde y Martín son una pareja, como tantas, y un día su vida

empezó a cambiar, como tantas, y decidieron girar el timón, y,

de momento, les ha llevado a crear la preciosa e inspiradora

“Mooi Magazine, la revista para soñar despierto” y a un lugar

con más sentido y menos cosas. Esta entrevista es un testimonio

de sus cambios y filosofía de vida:

 

    1. ¿Se puede “soñar despierto” en estos tiempos?

    Matilda: Creo que, sobre todo, hemos de permitirnos soñar

despiertos -sin autolimitarnos- con aquello que deseamos lograr

para poder trazar un plan de acción que nos ayude a conseguirlo.

    Ciertamente, son tiempos difíciles para los soñadores dormidos.

Si algo nos va a guiar a transformar nuestro sueño en una

realidad, es sin duda nuestro propio despertar.

    En otras palabras, soñar despiertos contribuye a que logremos

VIVIR nuestros sueños del alma

(que no del EGO, esto ya sería otro cantar)

 

 

    Martín: En estos tiempos más que nunca, se puede y se

debe soñar despierto y por muchas razones.

    Estamos en un momento en el que la gente está

tomando parte activa en la sociedad.

    Gracias a eso, se están produciendo cambios en situaciones

que se hacían insostenibles en política, educación, trabajo,

sanidad… Y se lo debemos a personas valientes que

sueñan despiertas con un mundo mejor.

    Pero no hace falta acampar en una plaza o encadenarse a un árbol.

Cada uno puede aportar su granito de arena con sus pequeños actos diarios.

 

    2. ¿Dónde estaban Matilda y Martín

hace unos años y dónde están ahora?

    Matilda: Sumida en un sueño profundo donde percibía el

mundo en blanco y negro. Mi objetivo era una vida “estable” con

una casa en propiedad (con hipoteca ¡por supuesto! Alquilar

era tirar el dinero) un coche propio y un trabajo “fijo”.

    Oposité y logré un puesto en la administración pública

que me permitía vivir mi supuesta vida “soñada”.

    Todo seguía el curso que yo creía natural, hasta que me

quedé embarazada. Realmente, en ese momento (2008),

empezaron a tambalearse todas mis estructuras, y fue

a partir de ahí cuando empecé a darme cuenta que

indudablemente estaba a años luz de mi propia naturaleza.

    Para más inri, caminaba en sentido contrario.

    Continué por la senda de mi propia transformación. A los

pocos años de la llegada de mi segundo hijo (por 2012)

el Ayuntamiento nos modificó las condiciones laborales y

esto supuso mi oportunidad para liberarme de ese

trabajo, al que acudía con tanta resignación.

    Tras mucho pensar y sentir, decidí actuar. ¿Qué hice?

No acepté la modificación de estas nuevas condiciones

laborales y ahí empezó mi excarcelación.

    Al año de comenzar en Mooi, vendimos nuestra casa,

cancelamos hipoteca, nos fuimos a vivir de “prestado”

y vendimos uno de los dos coches.

    Por el camino, donamos muchas de nuestras pertenencias

materiales a una casa de acogida para mujeres

maltratadas ¡Vivíamos con demasiado!

    Demasiado de todo: cosas que no necesitábamos y sobre

todo, de prejuicios y lastres mentales. Ahora,

sencillamente estoy aprendiendo a VIVIR.

    Martín: Hace años estaba metido en una rueda de hámster,

donde me comía un atasco cada mañana con gente

cabreada que acudía a sus puestos de trabajo. Por miedo,

intentaba no molestar y trabajar siempre para agradar a los

jefes. Sobrevivía y deseaba que pasara rápido el tiempo

y llegara el fin de semana o las vacaciones para poder vivir un poquito.

 

 

 

 

    Cada vez sentía más, que eso no debía ser para

lo que había venido a este mundo.

    Ahora, después de unos meses de desintoxicación de

mi antigua vida, estoy en un momento en el que noto que

puedo contribuir positivamente en la vida de los demás.

    Puedo parar cada día un ratito, intentar vaciar

mi mente y no pensar, tan sólo estar.

    Vivo un poco más conectado conmigo mismo y soy más

consciente de cosas que antes me pasaban desapercibidas.

Por ejemplo, los procesos de la naturaleza, o percibir

las necesidades de otras personas.

 

3. ¿Cuáles han sido los desencadenantes

de vuestro cambio de vida?

    Matilda: Sin duda, el nacimiento de mi segundo hijo (2009).

    Supuso la segunda cesárea en 18 meses y me provocó

unas complicaciones donde realmente llegué

a sentir que se me acababa el tiempo.

    Tras dos transfusiones y cuidados médicos, volví a la

“normalidad”. Aunque ya nunca nada volvió a ser lo mismo.

    La “colleja cósmica” fue grande. Aunque -sin duda- la

necesitaba para llegar a plantearme mi gran pregunta:

¿A qué esperas para vivir acorde a tu propia naturaleza?

    En ese momento, vi claro que el día menos pensado ya

no habría más tiempo y así no podía continuar.

    Martín: En mi caso han sido dos motivos: primero los niños.

Notaba que me necesitaban más tiempo y yo no quería

perderme su infancia. El segundo motivo, fue no poder soportar

ver cómo desde la situación de poder de la multinacional

para la que trabaja, hacía la vida imposible a empresas

pequeñas, algunas de ellas familiares. Llegando incluso a

tener que cerrar algunas de ellas por darse situaciones de abuso.

 

 4. ¿Qué aconsejaríais a las familias o personas

que quieren cambiar o mejorar sus vidas?

    Matilda: Les sugeriría que trazasen un plan de acción y les

diría que lo más difícil es ponerse en marcha.

      Requiere valor, trabajo, persistencia, coherencia y constancia.

    ¡Nos acomodamos con demasiada facilidad! Al final, la

decisión de cambiar o mejorar nuestras vidas únicamente está en nosotros.

 

 

 

    Sintetizando, aconsejaría analizar dónde estás, dónde quieres

llegar y cómo vas a hacerlo para permitirte dejar de ser la

persona que “debes” SER y pasar a SER la persona que realmente eres.

    ¡Este cambio es el que claramente mejorará tu vida!

    Martín: Les diría que no se centren en las excusas y que todo

es posible. Siempre hay alternativas y diferentes maneras

de hacer las cosas. Además si el fin y la motivación del

cambio es bueno, la vida les echará una mano para conseguirlo.

¡Estoy seguro!

 

5. ¿Qué es “Mooi Magazine” y qué esperáis

de este proyecto de vida?

    Matilda: Mooi magazine (blog & revista) es un sueño despierto

en acción, sano, creativo, positivo para la comunidad y

solidario (donamos el 2% de las ventas de cada ejemplar

de nuestro nuevo número a “Save The Children”).

    Esperamos, desde lo más profundo de nuestro SER,

que nuestras reflexiones y/o experiencias compartidas de

otros soñadores en acción, inspiren a pensar, sentir y actuar.

Al final, ese es nuestro gran por qué, ¡invitar a pasar a la acción!

    Martín: Mooi magazine es ante todo una manera

de ver la vida y de vivirla.

    Nuestra idea no es tratar artículos que hagan al lector

pasar un rato entretenido para olvidar temporalmente sus problemas.

Es más, publicamos artículos en la revista y entradas en

el blog, vistos a través de los ojos de sus protagonistas.

    Soñadoras la mayoría, que intentan vivir de manera

diferente a lo establecido por este sistema desfasado.

    Asimismo, espero que Mooi contribuya a que la gente

sienta que, aun encontrándose en situaciones muy oscuras

o callejones que parecen no tener salida, siempre existe alternativa.

    El conformismo no nos va a ayudar nunca, ni

como individuos ni como sociedad.

    Realmente, espero que a través de este sueño en acción

contribuyamos a aportar algo de luz a otras personas.

 

 

6. ¿Cómo sería un mundo en el que

todos “soñásemos despiertos”?

    Matilda: Siendo realista, creo que no es

posible. No hay luz sin oscuridad.

    Sin embargo, soñando con ese mundo ideal, te diría que

posiblemente todos conseguiríamos encontrar la verdadera

dirección de nuestras vidas y llegaríamos a ser la persona que somos.

    Sería un mundo en el que ¡viviríamos y dejaríamos vivir!

    Martín: Ojalá fuera posible, pero en el mundo

hay personas de toda índole.

    Siempre habrá quien voluntariamente opte por no despertar

a otras realidades y, normalmente, cuando llegan a

ancianos, suelen darse cuenta de que se les ha pasado

la vida y no saben realmente qué han hecho con ella.

    En cualquier caso, recomiendo a todos que se permitan

soñar despiertos, al menos un poco cada día.

 

 

 

 

 Fuente: www.mooimagazine.com

 

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