"De nada vale que el entendimiento se adelante si el corazón se queda"

                                    Isabel López

                    Psicoterapia de Autor

 

DESPACITO,

MUÉSTRAME   EL   CAMINO QUE   YO   SOY

 

 

 

 

 

 

 

    Dicen que los Espejos nos muestran aquello que somos. Para mí, lo somos todo. Tanto lo que nos gusta como lo que no. En cualquier momento, ‘algo’ o ‘alguien’ puede activar ese sentir en nosotros. Pero lo importante no es lo que sentimos o lo que pensamos, sino lo que hacemos con ello. NUESTRA MANIFESTACIÓN.

 

 

    Sólo por empatia, puedo sentir la rabia, la queja, la envidia, el victimismo, la tristeza, la alegría, la ira, la compasión, el miedo, la frustración, la inseguridad, la soledad, el vacío, la plenitud, la bondad, la pureza… del otro en mí. No se puede evitar Sentir. Ni tampoco Pensar. Pero ELEGIR cómo gestionamos eso, únicamente está en nuestro poder.

 

 

 

    YO DECIDO abrir mi corazón y ACTUAR desde el Amor, o cerrarlo y actuar desde el Miedo.

 

 

 

    YO DECIDO ver lo positivo de lo que me rodea, de la experiencia, de lo que hay en Ti y de lo que hay en Mi, en lugar de poner mi atención en lo que ‘no acepto de’. Aunque pueda verlo todo. Aunque lo juzgue. Y aunque lo condene internamente.

 

 

 

    La Consciencia es la que me permite mantenerme en mi CENTRO ‘a pesar de’. Y hacerlo, es mi RESPONSABILIDAD. De nadie más. Si respondo con las mismas armas que me han herido, lo único que lograré será más sangre. Más lucha. Más miedo.

 

 

    Así es como se inician y mantienen las Guerras. Disparando venganzas en lugar de dando ejemplo de lo que es el Amor y la Paz.

 

 

    YO DECIDO si es el miedo el que me mueve o soy yo el que le muevo a él.

 

 

 

 

 

 

    Cuando vivimos desde el miedo (ya sea durante 1 minuto, 1 hora, 1 día, 1 año o toda una vida), nuestra energía se densifica. Se puede oler la pesadez de ese cuerpo que está vibrando en Miedo y el dolor que está sintiendo su Alma cuando lo hace.

 

 

 

    El Miedo nos aleja de la Luz que somos. Hace que nuestro brillo desaparezca. Que se apague. Y que veamos ‘oscuridad’ hasta en el Sol que más calienta.

 

 

 

    La Sabiduría se demuestra sobretodo cuando nadie te ve. No sólo cuando estás ‘arriba’, sino también cuando estás ‘abajo’. Y lo haces con todos los seres por igual. Ya sean de tu agrado o no. La sencillez, el respeto, la tolerancia, la bondad, la honradez, la compasión y la sensibilidad… son las mayores cualidades de una persona amorosa. De una persona que con sólo su presencia te sana. A la que le contarías tus dolores, tus sombras más profundas (aquellas a las que ni siquiera te atreves a mirar) porque tienes la certeza de que no te juzgará. De que te escuchará con el Corazón. De que no se burlará de ti. De que tus ‘secretos’ se quedarán entre ‘ella y tú’. De que no te criticará. Ni por delante ni por detrás. Porque entiende, comprende, siente y SABE, el sufrimiento que hay en ti.

 

 

 

    Ése es nuestro principal trabajo AQUÍ: traer nuestro Cielo a nuestra Tierra. El Paraíso… al Infierno. Y lo es para todos. Y cada uno, tenemos un camino diferente. Con una ‘forma’ única. Con una Realidad individual. Pero el Destino, es el mismo.

 

 

 

    DESPACITO, PASITO A PASITO, vamos Recordando, Despertando, nuestros Lugares Favoritos. Aquellos que olvidamos. Aquellos que nos hicieron CREER que no eran correctos. Que nos harían daño si los pisábamos. Aquellos que esconden lo que de verdad SOMOS.

 

 

 

    Todo tiene su tiempo. Y su espacio (aunque ninguno de los dos exista). Por mucho que corramos, no llegaremos antes. El poder de la marea está en cada ola. En cada paso que damos. En cada Soltar. En cada vuelo… Y en cada aterrizar.

 

 

 

    El Miedo a Sentir impide que nos mostremos tal cual somos. En la VULNERABILIDAD es donde está nuestra mayor Fuerza. Creatividad. VERDAD. Es la que nos conecta a nuestra divinidad. A nuestro SER. Cuanto más vulnerables nos permitimos ser, más cerca estamos de nosotros. Y, a pesar de que pueda parecer lo contrario, ahí el miedo no tiene cabida. Pero CREEMOS que las lágrimas son síntoma de debilidad. Y como no nos lloramos cuando nos tenemos que llorar, cuando vemos a alguien que lo hace nuestra primera reacción es intentar que pare. Que sonría. Porque no estamos acostumbrados. Porque asociamos lágrimas con sufrimiento en lugar de con VIDA. Con toda la intensidad que la caracteriza.

 

 

 

 

 

 

 

    Así es como nos han mal-educado emocionalmente. Y así es como nos tratamos. CREEMOS que si abrimos nuestro corazón, el ‘daño’ se apoderará de nuevo de nosotros. Cuando es todo lo contrario. Una persona que se atreve a manifestar lo que está sintiendo, sea lo que sea, es alguien que no le tiene miedo al miedo. Que no se tiene miedo a si misma. A su pasado. Que se acepta y respeta en todas sus partes. Hasta en las que no lo hace…

 

 

 

    Antes, me daba pánico sentirme así de vulnerable. Mi disfraz era el Humor. La supuesta ‘alegría’. Es como conseguía taparla. Como conseguía taparme. Para no sentir lo que estaba sintiendo. Para que nadie me viera. Para que nadie me volviera a hacer daño. Hasta que aprendí que la única persona que me puede dañar soy yo misma con ese tipo de creencias. Con mis miedos. Era un continuo rechazo a mi Sensibilidad. A mi Feminidad. Al Amor que era, que soy y que seré. No me permitía ser quien era porque me habían enseñado a ser otra persona. Y yo me había creído mi Personaje dentro del personaje que ya soy.

 

 

 

    Así que poquito a poquito, suave suavecito…, fui dejando caer ese ropaje, esas capas, esos velos que ensordecían mis latidos y cegaban mi Mirada. Ahora no sólo río, canto y bailo… sino que también me permito llorar. Sabiendo el por qué o aunque no lo sepa. Me permito emocionarme. Estando sola o en compañía. Me permito mostrar mis sentimientos. Le permito a mis lágrimas que salgan a la Luz y no me ahoguen por Dentro. Que para eso están…

 

 

 

 

 

 

    Si no somos capaces de sentirnos vulnerables, no podemos ser capaces de Amar. De Amarnos. A nosotros y a los demás. Porque siempre estaremos pretendiendo ser otra persona que no somos. Siéndonos, de esta manera, infieles a nosotros mismos. A nuestro momento. A nuestro Sentir. A nuestro presente. Y a nuestro AQUÍ Y AHORA.

 

 

 

    Doy GRACIAS por SENTIR todo lo que siento sin ‘miedo a’ o con todo el miedo del Mundo. Porque para mí eso sí que es ESTAR VIVA.

 

 

 

    Cuando Abres el Corazón (=cuando te abres al Amor), lo abres a todo. No puedes dejar fuera lo que te hace sentir mal. Entra todo. Ésa es la Grandeza del Camino. Que incluye tanto las piedras como las flores más bellas. Para que aprendamos a Amarlas por igual. Para que aprendamos a Amarnos en nuestra Totalidad. Para que dejemos de clasificarlas en ‘positivas’ y en ‘negativas’. En ‘luz’ y en ‘oscuridad’. Para que Volvamos a la Unidad.

 

 

    Y para que Regresemos a nuestro Hogar… DESPACITO, MOSTRANDO EL CAMINO QUE ‘YO SOY’.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fuente: www.regresoalhogar.com