"De nada vale que el entendimiento se adelante si el corazón se queda"

                                    Isabel López

                    Psicoterapia de Autor

 

CONOCE TU VIDA,

CONFÍA EN TU VIDA

 

 

 

    ¿Alguna vez has tenido una experiencia en la que alguien te dijo lo que sentía acerca de ti y te resultó insultante e hiriente?… Es muy probable que hayas tenido esta experiencia al menos una vez en tu vida. ¿Te acuerdas de cómo te sentiste al estar en el extremo receptor de una reprimenda poco amable?… ¿Recuerdas  qué es lo que hiciste para sentirte mejor?… ¿O que el evento se convirtió en una lesión que todavía te duele?… ¿Era un amigo o alguien en quien habías confiado y admirado?… Si contestaste sí a cualquiera de estas preguntas, la siguiente cuestión a considerar es la siguiente: ¿Qué conoces realmente de tu ser interno?

 

 

Basándonos en las opiniones de los demás

    Cuando nos encontramos lejos de la sabiduría de nuestro propio corazón, tendemos a sentirnos inseguros, a veces incluso alimentando la paranoia.

 

    Eso es porque no hemos pasado el tiempo necesario para llegar a conocer nuestro ser.

 

    Nuestra tendencia es la de hablar con nuestros amigos y pedir sus opiniones, en vez de retirarnos y buscar el consejo en nuestro propio corazón. “Hola amigo, fulano de tal dijo que yo soy esto y que yo soy tan … Me duele en mis sentimientos … ¿qué te parece?… ¿Soy horrible?… ¿Soy una persona terrible?…  ¿Tengo tu permiso para no tener en cuenta lo que esta persona dice de mí? ” 

 

    Cuando no conocemos realmente a nuestro ser, empezamos confiando en las opiniones de los demás, en lugar de ir a nuestro propio origen y preguntar por la Verdad allí.

 

    ¿Cómo se puede confiar en las respuestas que vienen de nuestro interior, si no nos tomamos el tiempo para llegar a conocer a nuestro ser?… ¿Son las opiniones de los demás más dignas de consideración que las de nuestro propio corazón?… A veces, sí, es importante ir a los demás y buscar ayuda y consejo … pero es que…. ¿siempre es el primer lugar para ir?

 

 

Conozcamos a nuestro interior

 

    Cuando se consigue esa sensación molesta, esa sensación de que algo no está bien, cuando comenzamos a sentirnos inseguros acerca de lo que otros piensan de nosotros, cuando nos sentimos tentados a ir a preguntar a otras personas las opiniones sobre nuestro carácter,  entonces, detengámonos por un momento y preguntemos primero a nuestro ser interior, a nuestro Ser Verdadero.

 

    Busquemos primero su aprobación, reconocimiento y validación. Nuestro verdadero Ser esta siempre ahí, en nuestro Corazón, simplemente esperando a que le pidamos consejo, que le reconozcamos, que le amemos.

 

    Tomemos un poco de tiempo, desenchufemos la conciencia de las masas por un rato. Apaguemos la televisión, el ordenador, los teléfonos, las tablets y todas las otras formas a las que estemos conectados, todas esas cosas que tapan a nuestro propio corazón. Coloquemos las manos sobre el centro del corazón y respiremos en ese espacio. Sintamos a nuestro propio Corazón. Simplemente hagamosle la petición: “Háblame de mi verdadero ser… Quiero saber de mi… ¿Quién soy yo? ….” Y luego escuchemos y sintamos todo lo que tiene que decirnos.

 

    Hablemos con nuestro interior y vamos a contarle lo que nos pasó, cómo nos sentimos y pidamosle que nos diga la verdad. Vamos a permitirle que nos arroje luz sobre la situación de quiénes somos en verdad. Lloremos si es necesario, riamos si lo necesitamos, porque el amor de nuestra fuente interior puede ser muy emocional y  las lágrimas lavan el viejo dolor residual.

 

    Dejemos que nuestro verdadero yo limpie esos pensamientos y sentimientos y los reponga con la Verdad. Somos hermosos, perfectos, queridos. Dejemos que nuestro verdadero yo nos lo diga. Miremos y sintamos la verdad de nosotros.

 

 

 

Confiemos en nuestro interior

 

    Cuanto más tiempo desconectemos de la conciencia de masas y conectemos con nuestro propio corazón, más fácil sera tratar con las cosas hirientes que otras personas dicen de nosotros.

 

    Sentiremos cómo cada vez nos hace menos daño, ya que sabremos la verdad verdadera de nosotros mismos y empezaremos a confiar en nuestros propios pensamientos, palabras y acciones. Vamos a dejar de dar poder y responsabilidad a los demás para darnos a nosotros valor y aprobación. Es más fácil perdonar a los demás y reconocer sus propias proyecciones sobre lo que reflejan en nosotros.

 

    Comencemos a amar a todos y a aceptarlos tal y como son, sin condiciones ni expectativas, porque no las necesita para sentirse bien consigo mismo. No debemos depender de los demás para ser felices. No necesitamos las opiniones de los demás para seguir su propio camino y propósito. Confiemos en nuestro Ser y dejemos que nos de su poder.

 

 

 

Equilibrio

 

    Conozcamos por qué nos tomamos algo de tiempo a veces cuando nos pasa algo. Preguntemonos, “¿Estamos corriendo lejos de la vida por miedo a ser herido de nuevo?… A veces, el Espíritu obra a través de otros para entregarnos un mensaje cuando no escuchamos a nuestro interior.

 

   Así que, después de habernos retirado a contemplar y dedicar tiempo para conocer a nuestro ser, sigamos adelante y afrontémonos de nuevo al mundo. Pasemos tiempo con nuestros seres queridos. Salgamos y compartamos nuestro ser con el mundo…. sin miedo.  Seamos el Amor que somos. Seamos Amor. Esto es lo que se descubre cuando contactamos con nuestro Ser Interior.

 

 

 

 

 

Fuente: Energetic-mastery