"De nada vale que el entendimiento se adelante si el corazón se queda"

                                    Isabel López

                    Psicoterapia de Autor

 

T I P O S   D E  

P E R S O N A L I D A D

 

 

 

 

    ENEAGRAMA, en griego, significa literalmente nueve líneas.

 

    En geometría, un eneagrama es una estrella de nueve puntas.

 

   El Eneagrama de la Personalidad, comúnmente conocido como Eneagrama es un mapa de la personalidad, es una tipología de la personalidad útil como camino de autoconocimiento y por tanto de crecimiento personal.

 

    El eneagrama postula nueve tipos básicos de personalidades, de caracteres, y los representa como los vértices de un eneagrama que asimismo se divide en tres triadas: los Emocionales (2, 3, 4), los Mentales (5, 6, 7) y los Instintivos (8, 9, 1).

 

    Esta triada explicita que hay personas que son movidas por lo mental, lo emocional, o son más de acción impulsiva.

 

    

 

 

    Esta propuesta de conocimiento nace de una elaboración occidental llevada a cabo por Óscar Ichazo, que fue maestro de Claudio Naranjo, quien realizó todo un trabajo de síntesis de este trabajo. También esta herramienta fue nutrida por autores como Richard Riso, Helen Palmer, Russ Hudson, A.H. Almaas o Dhiravamsa. Dicha elaboración occidental se basa en ideas anteriores de origen místico y oriental, que beben de las fuentes del sufismo y con las que Gurdjieff ya trabajó.

 

    La palabra Personalidad deriva del latín “personam”, palabra que designaba a la máscara con que cubrían su rostro los actores durante las representaciones dramáticas.

 

 

    El Eneagrama busca ayudarte a detectar tu máscara para poder ser más esencia que máscara.

 

    El sistema del Eneagrama es un mapa que describe la personalidad según nueve caracteres, también explica las relaciones entre estas formas de ser, abordando las relaciones humanas y las des/afinidades e interacciones entre los distintos tipos de carácter. Explica por qué suelen caernos bien determinados tipos de persona o rechazamos a otras, mientras otro tipo de personas nos son más bien indiferentes.

 

    La teoría básica es que existen nueve Eneatipos o Personalidades Arquetípicas en las que estamos todos, con sus estrategias básicas para tratar los asuntos, y que éstas personalidades, según su experiencia vital o nivel de estrés, pueden sufrir más o menos en la vida.

 

    En las décadas recientes, el término Eneatipo se ha establecido como sinónimo de carácter. Desde la base de estas 9 formas de ser, el trabajo con el Eneagrama busca alejarse de la rigidez del carácter y acercarnos más a nuestra autenticidad.

 

    Cada tipo de personalidad posee un mapa de características que denotan patrones de pensamiento, sentimiento y comportamiento.

 

    Uno de los propósitos del Eneagrama es aprender sobre el tipo de uno mismo y los patrones y hábitos asociados a ese tipo, con el fin de auto-comprenderse y desarrollarse, para poder convivir mejor con nuestras tendencias actitudinales.

 

    Asimismo, el Eneagrama puede ayudarte a conocerte y a mejorar tu calidad de vida sin tener del todo claro a qué eneatipo perteneces, debido a que este método de autoconocimiento trata temas muy profundos y que nos son comunes a todos.

 

    Nuestro carácter nace de nuestra estrategia de vida para sobrevivir en la infancia y cristaliza hacia los 7 años. Este estilo de supervivencia fue útil y valioso, pero en la vida adulta puede ser más un obstáculo de crecimiento que de nutrición, ya que toda persona en su desarrollo, y más en la niñez, negó unas formas de ser y de hacer para poder avanzar y nos acercó a una percepción mientras nos alejó de otras percepciones o formas de pensar y de sentir.

 

 

 

 

    Por ejemplo el niño 5, ante una madre invasiva, se aisló hacia dentro y creó su propio universo de ideas, mientras que el niño 3 descubrió que podría gustar a sus padres mostrándose eficaz.

 

    Por otro lado es muy importante detectar a dónde se dirige nuestra atención, al conocimiento, al romanticismo, al poder, a la tranquilidad, a la justicia…

 

    ¿Cuáles son nuestros temas clave? Aprendiendo sobre el tipo de cosas a las que uno atiende y dedica energía habitualmente, uno puede observarse a sí mismo de forma más precisa y desarrollar más conocimiento sobre uno mismo.

 

    Con la ayuda del Eneagrama podemos ejercer mayor elección sobre el propio comportamiento, en lugar de entrar en patrones automáticos de pensamiento, emoción y comportamiento de forma automática, rutinaria e inconsciente, que es a lo que nos induce el carácter.

 

    Se trata de cambiar el automatismo, transformar lo automático en elección y respuesta, la capacidad de responder según nuestras necesidades reales y genuinas. El Eneagrama pretende dar más luz y conciencia a lo que somos y a qué hacemos con lo que somos.

 

 

L o s   n u e v e   t i p o s

 

    Cada Eneatipo se encuentra sobre influenciado por una pasión, que es una motivación proveniente de una distorsión del centro emocional, que nos condiciona y modula el pensar, sentir, percibir, o sea la existencia y el vivir.

 

 

 

 

 

D e s c r i p c i ó n   d e   l o s   E n e a t i p o s 

 

    Esta descripción es como sobrevolar un gran país formado por nueve estados o culturas desde la cabina del piloto.

 

    La descripción de cada estado es orientativa; se explican a grosso modo qué temáticas son las más imperantes en cada Eneatipo, ya que en sí es mucho más profundo, pero está bien para facilitar una primera toma de contacto.

    

    Es habitual referirse a las personas de cada Eneatipo por el número del punto del Eneagrama.

 

    Así, si yo soy un 5 y tú quién sabe, esta forma de hablar tiene como objetivo simplificar la comunicación y facilitar mi zona psicológica y mi lugar de conexión con los demás. Esto no quiere decir que toda mi persona se limite a las características de un Eneatipo 5, si no que mi tendencia es atascarme en las temáticas, formas de sentir, de hacer y de pensar de este Eneatipo.

 

    El Eneagrama me informa de mis limitaciones, peligros y virtudes, ya que a cada Eneatipo también le pertenecen como unos dones adquiridos en el desarrollo caracterial. Por ejemplo, un 7 suele ser astuto y un 3 eficaz. Esto ya lo tienen. Aquí la cuestión es seguir avanzando, no sufrir más de lo necesario y acercarse al bienestar.

 

    A continuación, descripciones breves de los nueve Eneatipos:

    

    ENEATIPO 1: EL PERFECCIONISTA, EL REFORMADOR, EL JUEZ, LA CRÍTICA: son personas que transforman su ira en normas, leyes, estudios, pues no la consideran una cualidad perfecta.

    Buscan la perfección y hablan en términos de lo que está bien y lo que está mal sin claroscuros, ellos lo tienen claro. En su estado más sano/consciente/maduro, son tolerantes y muy éticos.

 

 

 

 

     ENEATIPO 2: EL AYUDADOR, EL ALTRUISTA: son personas que seducen para sentir que el otro los necesita.

    Dan fingiendo no esperar, pero precisan agradecimiento, poca tolerancia al rechazo. Necesitan ser vistos. En su estado más sano pueden ser realmente altruistas y desapegados.

 

 

 

 

 

    ENEATIPO 3: EL MOTIVADOR, EL TRIUNFADOR:  "yo soy lo que hago" es su eslogan de vida. Se desarrollan en función de gustar al resto de personas.

    La vanidad se traduce en la importancia de la imagen que proyectan a los demás, y la importancia de su autoimagen para gustarse a sí mismos.

    El deseo de gustar les aleja de sí mismos/as.

    Están muy identificados con su trabajo, y suelen conseguir lo que se proponen, brillando en ello desde la eficacia. En su estado más sano, son sinceros y muy productivos.

 

 

 

    ENEATIPO 4, EL ARTISTA, EL INDIVIDUALISTA: su compulsión más profunda es la envidia.

    Están pendientes de los demás, y creen que nunca tendrán aquello de lo que carecen. Conectados a los que le falta, a su carencia. La carencia eclipsa su valía. En su estado más sano, son empáticos y muy creativos.

 

 

 

    ENEATIPO 5: EL PENSADOR, EL INVESTIGADOR: necesitar poco es uno de sus lemas.     Amantes del conocimiento, intuitivos y sabios. Los observadores de la vida por antonomasia.

    Se caracterizan por la avaricia, porque no saldrán de su escondite hasta estar bien seguros de que tendrán suficiente energía. Dan poco por miedo a ser pedidos después.

    Buscan la autosuficiencia. En su estado más sano, son desapegados y generosos.

 

 

 

    ENEATIPO 6: EL LEAL: su fijación es el miedo.

   Suelen imaginar siempre los peores escenarios. Buscan la autoridad y el poder al mismo tiempo que huyen de ello.

    Fingidores de autoconfianza, ocultan un profundo miedo por lo que les pueda pasar. En su estado más sano, son valientes, leales y muy buenos compañeros.

 

 

 

 

    ENEATIPO 7: EL ENTUSIASTA: huyen del presente, planificando múltiples futuros, y lo hacen constantemente.

    La gula de experiencias en la vida, insaciables.

    Como no se quieren perder nada, profundizan poco.

    Máscara de alegría, evitan el dolor en todas sus formas, fóbicos al dolor o lo desagradable.

   En su estado más sano pueden estar muy presentes y se comprometen, son muy animadores, capaces de disfrutar del presente como nadie.

 

 

 

 

   ENEATIPO 8: EL DESAFIADOR, EL RETADOR, EL LÍDER: imparten justicia (a su modo).     Dividen el mundo entre fuertes y débiles.

   Su fijación es la lujuria o el exceso; tienen mucha autoconfianza, van por la vida necesitando ser fuertes y prevalecer sobre las circunstancias.

    Fuerte personalidad, y defensores de ” los suyos ” (el líder, el padrino).

    En su estado más sano, son protectores, ayudando al otro de forma magnánima y aportándole fuerza. Accionan con o sin miedo

 

Tipo 8: El desafiador
El líder. Personas protectoras y muy asertivas.
De todo el eneagrama es el que más disfruta del
lide...Tipo 8: El desafiador El líder. Personas protectoras y muy asertivas. De todo el eneagrama es el que más disfruta del lide...

 

 

    ENEATIPO 9: EL PACIFICADOR, EL CONCILIADOR: les frena la pereza.

    Sobre adaptativos a los demás, su adaptación para evitar el conflicto les aleja de sus deseos, gustos y necesidades.

    Se funden con el entorno y les cuesta mucho expresar sus necesidades.

    Entienden todas las opciones y es muy difícil discutir con ellos, pues evitan como pueden el conflicto.

    En su estado más sano, son muy buenos mediadores y se auto-adaptan, calmando los extremismos.

 

Tipo 9: El pacificador
El conciliador. Orientadas a la tranquilidad y a
la paz mental, son personas comprensivas,
diplomát...

 

 

 

    Nuestro carácter es la estructura que usamos para movernos por el mundo; lo necesitamos para sobrevivir y para desarrollarnos como seres humanos. Igual que un buen traje que nos sirve para muchas ocasiones, también puede ser incómodo o contraproducente para otras.

 

   El trabajo con el Eneagrama nos permite ir descubriendo cuáles son los trajes que llevamos puestos, cómo son, para qué nos sirven y en qué sentido nos limitan.

 

   El objetivo final es siempre ir ampliando nuestros propios límites, sin descartar lo que sirve, abrirnos a nuevas posibilidades de actuación y maneras de vivir.

 

 

Microrrelatos Conscientes en clave de Eneagrama.

Tipo 2: el ayudador, el altruista

 

    Sonaba el clásico timbre de la campana de entrada al colegio cuando Mario se apuraba a coger sus cosas del maletero del coche para dar su clase de hoy.

 

    Mario centraba sus clases en ser un profesor como a él le hubiese gustado que fuese su profesor, siempre entregado a sus alumnos, siempre disponible para cualquier cosa que necesitasen.

 

    Mario creía que esa forma de darse era lo mejor para todos, y que no había nada negativo en ello, pues siempre se había interesado por los demás más que por el mismo.

 

    Cuando Mario era el alumno, siempre tuvo la sensación que ayudar a los demás era lo mejor que podía hacer, y es por eso que se ofrecía una y otra vez a sus amigos para ayudarles en lo que pudiese, con los deberes, con su compañía, escogiendo la posición que necesitasen para los diferentes juegos en los que se entretenían, e incluso repartiendo su almuerzo con los demás. Todo esto le generaba un agradable sentimiento de ser necesario para el otro, ser importante para la felicidad de los demás, y así él mismo se sentía recompensado.

 

    Mario estaba en un momento de su vida donde los asuntos personales no le iban tan bien, ya que su relación de pareja de muchos años acababa de romperse, y esto le presentaba un escenario nuevo al que no estaba acostumbrado, un escenario en el que por primera vez no tenía a quién darse en su tiempo fuera del trabajo.

 

    Son estos ratos donde Mario se encontraba con su soledad, cuando peor lo pasaba, pues no sabía qué hacer, y una desagradable sensación de vacío invadía su espacio emocional. Mario en ese escenario temido, decidió ser honesto consigo mismo, y permitirse investigar de dónde provenía esa sensación de tristeza, de profundo vacío y soledad. La relación de pareja había acabado de mutuo acuerdo, y él era consciente de que la relación ya no tenía sentido, de que su sufrimiento no era a causa de esa ruptura, sino más bien de algo que albergaba en su interior.

 

    Mario decidió ir a ver a  Claudio, amigo psicólogo que le comentó que estaba trabajando con un estudio de la personalidad gestada inconscientemente, que estaba resultando sumamente satisfactoria en su trabajo con las personas, pero que para ello había que profundizar en la introspección sin tapujos, sin restricciones.

 

    Pese a que esto le hizo dudar, Mario se armó de valor y fue a la consulta. Tras comentar su estado con el psicoterapeuta y responder a unas cuestiones que éste le hizo, recibió una bofetada en forma de comentarios que le dejaron en shock:   

 

    “Inconscientemente has creado una estructura en tu forma de pensar, sentir y actuar en la que necesitas que los demás te consideren importante para ellos, casi indispensable, y no eres consciente de en qué medida eres tú en realidad quien depende del otro, pues al no haber otro no sabes dónde enfocarte para sentir esa sensación de ser querido, reconocido por el otro por tu ayuda y siempre disponibilidad, recibiendo así tu recompensa.

 

    En eso has basado tu modo de actuar Mario, en buscar ese caramelo psicoemocional del reconocimiento de lo importante que eres para el otro. Has confundido tu propio placer con dar placer al otro, has perdido la noción de tus necesidades al enfocarte siempre en las de los demás para estar ahí siempre que lo necesiten, olvidándote de ti, perdido de tí mismo y obviando tu paisaje interior; es tu forma aprendida de mendigar amor, aceptación y reconocimiento”.

 

    Mario llegó a casa tras acabar la consulta con un dolor de cabeza que le tenía aturdido, sabía que aquellas palabras iban a significar un antes y un después para él en su vida. Mario se sentó en el sillón y puso la televisión buscando alguna distracción que le sacase de aquella sensación, sonó su teléfono móvil en ese instante. El nombre de Claudio aparecía como el autor de la llamada. Mario dejó sonar el teléfono sin contestar hasta que cesó de sonar, y se quedó absorto mirando el teléfono, sintiendo aquel vacío existencial con más intensidad que nunca antes.

 

 

 

Microrrelatos Conscientes en clave de Eneagrama.

 

Tipo 3: el motivador, el triunfador

 

 

    La sesión de charla y café con las amigas había terminado ya.

 

   Julia se disponía a coger su coche; al meter la llave para arrancar, una sensación de vacío le recorre el cuerpo mientras recuerda que mañana debe volver al trabajo y se pregunta por qué en los momentos en los que está sola o sin nada que hacer, le viene esa misma sensación.

 

   Durante el tiempo que está con sus amigas todo es dinámico, alegre y despreocupado, incluso cuando está en el trabajo en su quehacer diario, llevada por esa continua exigencia, lo lleva de forma natural; siempre se ha esforzado por ser la mejor, o al menos destacar en su área de influencia laboral; es bien vista por sus jefes, y valorada por su continua dedicación a cumplir los objetivos que le marcan año tras año.

 

    Vive como si estuviese en una continua carrera contra sí misma, donde la meta es superarse cada vez.

 

    Su imagen que presenta al mundo, aquella que los demás ven, es una imagen de persona segura y capaz.

 

    Sin embargo, Julia está desconectada de sus verdaderas emociones y necesidades, se ha preocupado tanto de “vender” esa imagen suya al mundo, que se ha perdido en esa incesante actividad de mostrarse como cree que tiene que ser en cada situación, adaptando sus pensamientos y acciones a las del otro según el contexto, hasta el punto de identificarse con esa “falsa Julia” que no deja ver la herida emocional que hay en su interior.

 

    Julia se adapta en sus relaciones personales camaleónicamente. Igual le da estar con sus amigas, con la familia, o con compañeros del trabajo. Ella siempre se comporta y fusiona con el contexto de la mejor forma posible.

 

    Julia no es consciente de esos automatismos, que están grabados a fuego en su personalidad; eso es como cree que ella es.

 

    También piensa que su terrible miedo al conflicto es debido a que no aporta nada bueno el discutir o mostrar diferencias con alguien, sin darse cuenta que lo que realmente le preocupa es que su imagen se vea dañada a los ojos del otro a raíz de la discusión.

 

    Como le ven los demás se ha convertido en su ley motiv, y en ello pone casi toda su energía cada día. Julia es un tipo 3 en el Eneagrama de la personalidad.