"De nada vale que el entendimiento se adelante si el corazón se queda"

                                    Isabel López

                    Psicoterapia de Autor

SI   TÚ   CAMBIAS,

TODO   SIGUE   IGUAL

 

 

 

        Yo también me engañaba con este tipo de afirmaciones: ‘Si tú cambias, todo cambia’, ‘Todo es perfecto’ y similares. Sería genial, ¿no? Que por el hecho de yo cambiar, el hambre se erradicara, la persona que amo se curara del cáncer que la está matando, que mi madre dejara de beber, que las guerras cesaran, que las violencias se pacificaran, que los maltratos se enternecieran y que las intolerancias se aceptaran.

 

 

 

        ¡Ojalá sucediera así! Pero no es REAL. Cuando tú cambias, lo que se modifica es la manera en que ves tu realidad, no la realidad en sí. Lo observado sigue igual, le pese a quien le pese (a mí la primera). ¿Que a lo mejor, puede influir positivamente en tu círculo más cercano? Puede que sí… o puede que no. No depende de ti. No somos ni tan poderosos ni tan Dioses como para ello. Al menos, yo. Y eso que a veces ‘me Creo’ mucho. Tanto, que hasta me ciego…

 

 

 

        Evidentemente, si todos los seres humanos que habitamos el planeta (más de 7.000 millones) hiciéramos el cambio a la vez y en el mismo instante, pues sí, TODO cambiaría. Pero no es el caso ni lo será. O sí… ¿Quién sabe?

 

 

 

 

 

 

        Yo es que tengo los pies muy bien anclados en la Tierra, aunque a temporadas, a veces, en ocasiones, a momentos, la realidad la convierta en un Sueño. En un sueño precioso e idílico, que quizás algún día de algún año de alguna otra Vida pueda ver cumplido. Pero, ¿qué es lo que me interesa, lo que me importa? Mi Presente. Y mi Aquí y Ahora, es lo que Es por mucho que me gustaría que fuese de otra manera.

 

 

 

        Y vuelvo a sentirlo mucho, pero la sociedad actual, el Mundo actual en el que habitamos, de perfecto no tiene nada. Una cosa es aceptarlo (porque no te queda otra y para no sufrir más de la cuenta) y otra decir que es lo mejor que te podía pasar. A ver… que no se nos vaya la pinza. Que un hijo se te muera en un accidente, que descarrile un tren, que me haya quedado paralítica, que mi pareja me sea infiel o que vaya al cine y me encuentre una cola de tres horas para entrar, no es lo mejor que me puede pasar. Que yo saque del sufrimiento una enseñanza, es otra cosa.

 

 

 

        Pero preferir aprender a través del dolor o del miedo, que del Amor, es un problema muy grave (emocionalmente hablando) y que está muy globalizado hoy en día. Preferir que haya sido todo un desastre, un fracaso, a un éxito para justificar un supuesto ‘crecimiento personal’, es para ponerse las manos en la cabeza. Estamos tan acostumbrados a lo negativo, a lo feo, a lo malo, que ni siquiera somos conscientes de hasta qué punto podemos llegar para NORMALIZARLO. Y no voy a entrar en el típico debate de la dualidad, de que no hay que juzgar ‘bueno y malo’, porque a estas alturas de la película… ya todos tenemos los suficientes ‘pelos en los huevos’ como para saber diferenciarlos.

 

 

 

        Que nos hayan metido la Creencia de que ‘todo es perfecto’ hasta en el higadillo y nos la hayan colado bien colada, también es otra cosa…

 

 

 

        Es lo que tiene que Ser, porque es lo que está sucediendo. Sí. Evidente. Pero no todo lo que Es, es ideal. Y aceptarlo no significa agachar la cabeza (sumisión) o empezar a tirar cohetes (paranoia), sino ASUMIR lo que ha ocurrido (tanto la situación como las emociones que me generan), tomar las medidas necesarias (tanto internas como externas) para que no vuelva a pasar (aprender) y seguir adelante.

 

 

 

 

 

        Si mi pareja me pega, yo no lo voy a ACEPTAR poniendo la otra mejilla, año tras año. Ni le voy a dar las gracias al maltratador porque es mi ‘maestro’ y me está reflejando una herida interna que yo sola no puedo ver. Le daría las gracias si en lugar de darme una hostia o un puñetazo me diera un beso o un abrazo y me tratara con el respeto, la ternura y el cariño que me MEREZCO. ¡Pero no cuando me escupa en mi propia cara! No todas las ‘hostias’ son sagradas… Es que es tan ridículo como absurdo. Y eso no es ni lo mejor ni lo perfecto ni lo correcto. Lo realmente SANO sería asumir la RESPONSABILIDAD de haber elegido tener a mi lado a una persona violenta, ponerle una denuncia para prevenir futuras agresiones (a mí o a cualquier otra persona) y empezar una nueva vida sin la NECESIDAD de que las palizas me enseñen a valorarme y amarme un poquito más de lo que hago.

 

 

 

        Cuidado con todo ese tipo de Creencias que pululan por ahí y que nos llevan a perder el SENTIDO COMÚN, consiguiendo su objetivo que es evadirnos de la realidad (de la que nos toca experimentar HOY), mantenernos DORMIDOS, ausentes e impasibles ante los problemas que nos rodean (que haberlos también haylos por muy UNIDOS que estemos y seamos, y por mucho que ‘todo sea AMOR’) y transformarnos en unos NO HACEDORES profesionales. Otorgando, de este modo, a la VIDA unos silencios que están inundados de MIEDOS en lugar de repletos de Verdades.

 

 

 

 

 

        Si tú cambias, cambias tú. Y punto.

 

 

        La pregunta que tienes que plantearte es:

 

 

¿Eres capaz de ACEPTAR (sanamente…) el Mundo

tal y como es AHORA y con toda su IMPERFECCIÓN?

 

 

        En tu HONESTA respuesta está la clave de toda esa NECESIDAD de Creencias con las que nuestra mente nos envuelve para que no veamos lo que no queremos ver.

 

 

        *Cuando hablo de ‘Mundo’ también me refiero a uno mismo y cuando hablo de Imperfección, a nuestras propias sombras.

 

 

    Y recuerda:

 

 

EL FIN JAMÁS DEBE JUSTIFICAR LOS MEDIOS

 

Por muy ‘mayor’ que éste sea

 

 

 

 

 

Fuente: www.regresoalhogar.com