"De nada vale que el entendimiento se adelante si el corazón se queda"

                                    Isabel López

                    Psicoterapia de Autor

¿ERES   CREADOR

O

VÍCTIMA?

 

 

 

 

    La diferencia entre ser optimista o pesimista es muy sutil.  Esta diferencia consiste en cómo enfocamos nuestra orientación personal hacia el mundo, en cómo recibimos lo que nos entrega y en cómo gestionamos lo que damos a cambio. Dependiendo de qué orientación elegimos nos convertiremos o bien en víctimas o bien en creadores.

 

    Ser creador no tiene nada de especial, ni se debe tener talentos ocultos ni nada por el estilo. 

 

    Ser un creador tan solo es estar vivo y actuar de acuerdo con el principio del movimiento. 

 

    ¿Qué principio es este?

 

    Simple: múevete, haz cosas nuevas, prueba el ensayo/error, haz cualquier cosa diferente a quedarte donde estás ahora, quieto, parado, sin dirigir tus pies ni tu vida a ningún lugar.

 

    Un creador crea, aunque tan solo sea un nuevo camino con los pasos que da.

 

 

 

    Un creador recibe información, situaciones, golpes, oportunidades, sonrisas o lo que sea que le depare la vida, lo gestiona y lo devuelve con parte de sí mismo, de su propio aprendizaje, para que otros en el mundo puedan aprender de su experiencia.

 

    Un victimista recibe, rechaza…fin de la historia.

 

    Y no nos engañemos, todos somos víctimas, en un momento dado, de debilidad o no. 

 

    Todos sentimos pena por nosotros mismos o culpamos al mundo, a los demás por nuestros errores, o pasamos tiempo y tiempo grises en una zona del mundo apartados de toda felicidad o forma de remontar mirando con recelo a cualquiera que trabaje el principio del movimiento.

 

    En un momento dado elegimos (sí, es una elección ¡y es nuestra!) adquirir una perspectiva proactiva o no. Elegimos convertirnos en víctimas o convertirnos en creadores. 

 

    Y creyendo ser grandes creadores poco a poco nos vamos escurriendo hacia el papel de víctima.

 

 

 

 

¿Cómo   pillar   al   victimista   en   nosotros?

 

    Si te estás quejando de tu situación, criticando (en ocasiones con saña), culpando, hablando por la espalda o comparando a otros contigo, puedes estar bien seguro que tu hoja de ruta apunta a Victimilandia, el lugar más infeliz del planeta Tierra.

 

    Encuenta la casilla de salida preguntándote ¿Qué es lo que quiero?

 

    Mientras el victimista se focaliza constantemente en todo aquello que va mal en su vida -incluyendo a todos aquellos que les rodean, lo cual tan solo es un reflejo de su angustia interior- el creativo tiene muy claro qué es lo que quiere.

 

    Así que…¿Qué es lo que tú quieres?

 

    Buena pregunta para empezar el año con nuevos objetivos ¿no creéis?

 

 

Diana Llapart

 

 

 

 

 

 

Fuente: www.elrincondepensar.wordpress.com