"De nada vale que el entendimiento se adelante si el corazón se queda"

                                    Isabel López

                    Psicoterapia de Autor

CUANDO   NO

TENEMOS   NADA,

NO   HAY   NADA

QUE   PERDER

 

 

 

 

 

    No hay nada que perder porque no somos dueños de nada. A medida que nos vamos “adulterizando”, vamos acumulando caretas que intercambiamos según la situación con la que nos encontramos. A veces llevamos tantas puestas que no recordamos “qué voz” tenemos que poner y acabamos explotando de tanto desafinar.

 

 

 

    Nos vestimos de capas y capas de materiales que compramos al peor postor y que acaban saliendo defectuosos. Cuanto más tiempo pasa sin ser conscientes de nuestras trampas, más fácil es que nos engañen y que caigamos, una y otra vez, en ellas.

 

 

 

    Llega un momento que te has abrigado tanto para que el frío no te cale, para que la vida no te roce, que ni siquiera eres capaz de moverte. Y ahí es cuando el sufrimiento te empieza a hacer sudar de verdad, a molestar y cuando te planteas que quizás es la hora de EMPEZAR A CAMBIAR.

 

 

 

    Queremos ganar pero no sabemos perder. Sólo el que se ha caído mil veces y se ha puesto en pie otras mil veces más es el que puede llegar a su cima, a su libertad, a su felicidad. No hay ganador sin perdedor. Uno no existe sin el otro. Caminan juntos y juntos se van empujando, acompañando, animando.

 

 

    Ser Libre implica un acto de valentía, de aceptación y de humildad sobre aquello que decides Ser por encima de aquello que te gustaría Tener.

 

 

    Valentía por no ir en “contra de ti”. Aceptación de que no se puede tener todo lo que se desea. Humildad por “conformarte” con Ser Tú en lugar de ser “Alguien”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

    Cuando no tienes nada que perder porque nada quieres poseer porque no necesitas más de lo que ya tienes y Eres para ser Feliz, entonces es cuando empiezas a sentir esa libertad vibrando por cada poro de tu piel y (casi) nada de lo que hagas o digas será para complacer “al otro” sino para complacerte a ti.

 

 

“Lo importante no es lo que quitas, es lo que queda”

 

 

 

    Y lo que queda es lo que ES. Cuando te quitas tus máscaras, tus disfraces, tus armaduras, tus personajes; cuando lanzas esa mochila que has ido llenando de las piedras con las que te has tropezado; cuando te desprendes de tus Creencias, de tus “no me gusta”, de tus etiquetas,  de tus juicios, de tus limitaciones impuestas; cuando le soplas al viento que se lleve tus futuros, tus pasados y tus tiempos ya resueltos…., entonces queda lo más importante: TÚ, tan auténtica, tan transparente, tan inocente, tan desnuda, tan bella, tan única, tan Perfecta.

 

 

 

 

 

Fuente: www.evolucionconsciente.org