SOBRE   LA  

HERMENÉUTICA  

PSÍQUICA

DEL   MITO

 

 

    La identidad, el self...todo aquello mediante lo que nos

definimos, todo aquello que sentimos y que pensamos que

somos, constituye la estructura nuclear de la consciencia,

pero esta estructura tanto filogenética como

ontogénicamente no debería ser concebida  como algo

diametralmente diferente u opuesto al inconsciente irracional,

sino como estructura emergente, de ese inconsciente.

 

    La consciencia se erige en el centro de la complejidad que

define a nuestro sistema  mente-cerebro, respondiendo desde

esta perspectiva a una forma más compleja de

organización del sustrato inconsciente, y que anatómicamente

encontraría su correlato en la estructura del  córtex cerebral.

Esta estructura posee el momento de aparición-formación

más reciente, tanto a nivel de especie como de individuo,

y esto resulta en que nosotros, como humanos, estemos

expuestos a la necesidad de manejar niveles de caos y

entropía superiores a los de cualquier otro animal.

 

    Es en esta confrontación con el caos en donde surgen

las "heridas" psíquicas, ancladas en  las raíces compartidas

por el orden que nuestra consciencia necesita instaurar

en la entropía del sistema caótico donde se origina.

 

 

 

    La cultura griega clásica poseía unos cauces definidos

para lidiar con lo irracional, que fueron expresados a través

del mito; cada uno de los mitos, expresaría, desde esta visión

hermenéutica, distintas formas o tipologías de dinámica entre

las estructuras psíquicas conscientes e inconscientes.

 

    Siguiendo el modelo dinámico de relaciones entre estas

estructuras, observamos que, en la mitología clásica, las travesías

siempre ocurren como transición entre el espacio real (consciencia)

y un espacio mítico (irrupción de los contenidos inconscientes).

 

    El detonante que activa esta transición se dibuja mediante

los trazos del suceso trágico (la crisis psíquica). La tarea del héroe

mitológico es la de restaurar el orden en el psiquismo, aprendiendo

a lidiar con las fuerzas que emergen desde el inconsciente.

 

    En términos estructurales, hablaríamos de la instauración de

nuevas dinámicas entre el ego, el ello y el superego; en términos

anatómicos, de la reorganización de los patrones de conectividad

entre las distintas redes neurales.

 

    La aplicación de las teorías del caos a los estudios neurocientíficos,

comienza a conceptualizar la crisis psicológica en términos de

incremento del caos o entropía neural.

 

 

 

    Podríamos releer este hecho bajo la luz de una

conceptualización de la crisis como producto del surgimiento

de una estructura emergente más compleja dentro del sistema

mente-cerebro, que abre un espacio de transición entre las formas

de orden antiguas, la desestabilización de este orden ( la crisis)

y la posterior estabilización en patrones nuevos.

 

    En los sistemas complejos no lineales, una vez es instaurado

el cambio, la crisis, la vuelta atrás está vetada, es decir, en este

tipo de sistemas el cambio viene necesariamente seguido de la

emergencia de una nueva estructura, que de alguna forma

contiene a la anterior, pero que, por ser más compleja y poder

albergar mayores niveles de entropía, se diferencia de ella.

 

 

 

    A través del hilo de los distintos mitos, y siguiendo el guión

de esta propuesta hermeneútica, los escenarios mitológicos

van a esbozar los distintos patrones de dinámica entre las

estructuras conscientes e inconscientes que emergen ante la

crisis; según este modelo se analizarán también las tipologías

de "herida psíquica" que operarán como matrices definitorias de

los distintos héroes y de sus travesías ...

 

 

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