"De nada vale que el entendimiento se adelante si el corazón se queda"

                                    Isabel López

                    Psicoterapia de Autor

SOBRE   LA  

HERMENÉUTICA  

PSÍQUICA

DEL   MITO

 

 

    La identidad, el self...todo aquello mediante lo que nos definimos, todo aquello que sentimos y que pensamos que somos, constituye la estructura nuclear de la consciencia, pero esta estructura tanto filogenética como ontogénicamente no debería ser concebida  como algo diametralmente diferente u opuesto al inconsciente irracional, sino como estructura emergente, de ese inconsciente.

 

    La consciencia se erige en el centro de la complejidad que define a nuestro sistema  mente-cerebro, respondiendo desde esta perspectiva a una forma más compleja de organización del sustrato inconsciente, y que anatómicamente encontraría su correlato en la estructura del  córtex cerebral. Esta estructura posee el momento de aparición-formación más reciente, tanto a nivel de especie como de individuo, y esto resulta en que nosotros, como humanos, estemos expuestos a la necesidad de manejar niveles de caos y entropía superiores a los de cualquier otro animal.

 

    Es en esta confrontación con el caos en donde surgen las "heridas" psíquicas, ancladas en  las raíces compartidas por el orden que nuestra consciencia necesita instaurar en la entropía del sistema caótico donde se origina.

 

 

    La cultura griega clásica poseía unos cauces definidos para lidiar con lo irracional, que fueron expresados a través del mito; cada uno de los mitos, expresaría, desde esta visión hermenéutica, distintas formas o tipologías de dinámica entre las estructuras psíquicas conscientes e inconscientes.

 

    Siguiendo el modelo dinámico de relaciones entre estas estructuras, observamos que, en la mitología clásica, las travesías siempre ocurren como transición entre el espacio real (consciencia) y un espacio mítico (irrupción de los contenidos inconscientes).

 

    El detonante que activa esta transición se dibuja mediante los trazos del suceso trágico (la crisis psíquica). La tarea del héroe mitológico es la de restaurar el orden en el psiquismo, aprendiendo a lidiar con las fuerzas que emergen desde el inconsciente.

 

    En términos estructurales, hablaríamos de la instauración de nuevas dinámicas entre el ego, el ello y el superego; en términos anatómicos, de la reorganización de los patrones de conectividad entre las distintas redes neurales.

 

    La aplicación de las teorías del caos a los estudios neurocientíficos, comienza a conceptualizar la crisis psicológica en términos de incremento del caos o entropía neural.

 

 

    Podríamos releer este hecho bajo la luz de una conceptualización de la crisis como producto del surgimiento de una estructura emergente más compleja dentro del sistema mente-cerebro, que abre un espacio de transición entre las formas de orden antiguas, la desestabilización de este orden ( la crisis) y la posterior estabilización en patrones nuevos.

 

    En los sistemas complejos no lineales, una vez es instaurado el cambio, la crisis, la vuelta atrás está vetada, es decir, en este tipo de sistemas el cambio viene necesariamente seguido de la emergencia de una nueva estructura, que de alguna forma contiene a la anterior, pero que, por ser más compleja y poder albergar mayores niveles de entropía, se diferencia de ella.

 

 

    A través del hilo de los distintos mitos, y siguiendo el guión de esta propuesta hermeneútica, los escenarios mitológicos van a esbozar los distintos patrones de dinámica entre las estructuras conscientes e inconscientes que emergen ante la crisis; según este modelo se analizarán también las tipologías de "herida psíquica" que operarán como matrices definitorias de los distintos héroes y de sus travesías ...