"De nada vale que el entendimiento se adelante si el corazón se queda"

                                    Isabel López

                    Psicoterapia de Autor

 

R E L A T O S 

C O N S C I E N T E S:

L a   n o   l i n e a l i d a d

 e s p a c i o  -  t e m p o r a l

 

 

    Luna mira a la gente pasar por el aeropuerto, ese continuo vaivén de gente de aquí para allá, mientras en su pensamiento está cada vez más presente la posibilidad de tener que pasar la noche allí, no sabe donde, pero sí que le quedan 16 horas para su vuelo.

 

    El enlace del vuelo que la dejaba en Miami para coger el siguiente rumbo a Perú se había ido al garete; un problema con su documentación la retuvo más tiempo del deseado en las oficinas de extranjería del aeropuerto, haciéndole perder el vuelo para el que tenía pasaje en un primer momento.

 

    Su sensación tras lo ocurrido, y tras llamar incesantemente por teléfono a la encargada del departamento de su empresa sin que ésta contestara su llamada, le había dejado en un profundo estado de no tiempo; se veía sola en ese lugar lleno de gente, las miradas de los demás sobre ella las sentía como algo particular para con ella, incluso varios tipos le habían dedicado “unas palabras” repletas de testosterona. Podía sentir un resquicio de miedo ante la incertidumbre de la situación.

 

    Aquellos que la esperaban en Perú no sabían de su percance, y no los podía avisar; era la encargada del departamento de viajes la que tenía el contacto, y ésta no daba señales.

 

    Aunque esto no era lo que más le preocupaba, Luna no sabía qué más hacer. Tras varias horas allí sentada empezaba a rendir su mente analítica, para pasar a ese estado de introspección que esta vez había llegado inconscientemente, producto del cansancio físico y psicológico de la situación.

 

    Fue en ese instante, cuando su conciencia hizo “click”. Ahí comenzó a recordar aquella explicación que dio el facilitador en el taller consciente del último mes en el que estuvo.

 

 

 

 

    Le causó una profunda impresión por el paradigma de pensamiento que dejó entrever aquel comentario y que ella nunca había valorado, y le vinieron a la mente aquellas palabras que dijo sobre el tiempo lineal de la mente analítica, y el tiempo no lineal de la conciencia.

 

    Esto le conectó con su emoción, sintió la soledad con más intensidad de lo que la había sentido hasta ese momento, una soledad que hizo brotar lágrimas de sus mejillas; vio la tristeza que contenían aquellas lágrimas junto a su sensación de soledad y abandono, y se vio como la niña de 5 años en el baño que sufrió abusos por aquel hijo del amigo de sus padres 7 años mayor que ella, mientras los padres de ambos reían juntos y tomaban un vino en la sala de estar de la casa.

 

    Luna sintió en ese mismo instante toda la soledad y la tristeza que guardaba en su interior, y que había evitado hasta entonces generando su personalidad enfocada a una imagen externa, que paliara esa sensación interna. Y allí sentada viviendo todo aquello que venía a su mente como una avalancha, recordó las palabras del taller al que había acudido:

 

    “Tu mente analítica concibe el tiempo como lineal, con pasado, presente y futuro, pero para tu conciencia, que está en un prisma más elevado en cuanto a su frecuencia vibratoria, todos convergen en el mismo instante, y todo aquello que no contiene una vibración en armonía con la vida, permanece en tu conciencia hasta un instante en el que puedas sentir y comprender esto, y lo vas a vivir en forma de situaciones con distintas personas y escenarios, pero que en su esencia son lo mismo”.

 

    Luna sintió al recordar aquello un leve temblor en su cuerpo, un brillo en sus ojos que denotaban la toma de conciencia que acababa de ocurrir en ella, una energía retenida que al fin se liberaba y le dejaba una extraña sensación de vacío y calma a la vez.

 

 

 

Fuente:  jose Luis rosa