RECONOCIENDO   LA CONCIENCIA   DIVINA

EN   TODAS  LAS  COSAS:   UN ACERCAMIENTO   AL

TANTRA

 

con Carlos Pomeda

(2ª parte)

 

 

 

 

 

 

Yoga   más   allá   del   fitness

    Viajando y viendo la evolución del hatha yoga, me da optimismo, porque

lo que veo en todas partes es gente que dice cosas como “yo empecé haciendo yoga

en mi gimnasio local. No sabía todo lo que había detrás”. Estamos viendo un fenómeno

en el que mucha gente empieza por fitness o por motivos X con el yoga y luego

descubren todo lo que hay detrás que para mí es una forma de espiritualidad no dogmática,

lo cual creo que es una de las claves del éxito del yoga. Cuando la gente se hace más

educada no es es tan susceptible de aceptar dogmas porque sí, la gente piensa por sí misma.

Lo bonito del yoga es que no es dogmático, tú puedes tener la ideología que quieras.

Obviamente las tradiciones del yoga vienen con sus ideas —porque no puede existir

algo en un vacío ideológico— vienen con ideas de la India que es la fuente. Pero incluso

si estas ideas a ti no te resuenan no hace falta aceptarlas para hacer yoga.

Lo fundamental del yoga es la práctica. Veo una revolución en la que cada vez

más personas están llegando a lo profundo a través del hatha yoga.

    Sin embargo existe un peligro al ofrecer una versión light del tantra o del yoga…

    Podemos desvirtuar la tradición y convertirla en otra cosa totalmente diferente,

por ello siento una gran responsabilidad cuando enseño o hablo de yoga de tratar

de representar la tradición lo más  fidedignamente, porque si no la estamos bastardizando,

transformando en otra cosa que no es. Por ello es importante conectar con las raíces,

y luego ya uno decide. Siempre, si uno está enraizado, uno puede crecer mucho y volar

muy alto y nunca se pierde. Si uno está enraizado en la tradición, entonces puede

ver qué adaptación puede ser conveniente en cierta situación. 

 

 

Académicos   y   practicantes;

siddhas   y   panditas...

    Respeto mucho y agradezco el trabajo académico pero veo que falta algo.

Por ejemplo, si hablas de la meditación a nivel teórico, entonces sólo puedes decir

cosas como  "existe esta idea" o "afirman los textos", pero si tú haces las prácticas,

experimentas la realidad de esto, entonces puedes realmente saber. Cuando yo

empecé a estudiar sánscrito y leí otra vez los Yoga-sutras, el primer capítulo sobre

la meditación me encantó porque entonces pude relacionarlo con mi trayectoria de

meditación, mi propia práctica. Es esencial poder hermanar las dos. Hay que

agradecer a los académicos que nos dan el nivel intelectual y el rigor de información,

pero es necesaria también la práctica. Esto se suele comparar con saber mucho de

cocina pero no probar los platillos.

 

 

 

 

 

La   ciencia   materialista,

una   ciencia   sin   conciencia

 

    Las mismas actitudes, fanáticas, cerradas, obcecadas, arrogantes,

que había por ejemplo en la época medieval con la religión, cuando los

sacerdotes creían que ellos eran los portadores de la verdad [pueden observarse

hoy en la ciencia]. Luego llega Galileo y dice que la Tierra gira alrededor del Sol

y la Iglesia dice que no. Ese tipo de arrogancia, que es una cosa muy humana,

la veo hoy en muchos científicos. Claro que la ciencia tiene la ventaja sobre la

religión en que se basa en datos y en un método y es un método maravilloso de

conocimiento. Pero tiene sus limitaciones; por definición, la ciencia es maravillosa en

el campo objetivo, de lo material, el problema es cuando pensamos que es es el limite

del conocimiento, que no hay más que aquello que lo que puede analizar la ciencia.

El yoga ofrece una propuesta que va más allá de los sentidos y del intelecto, esa

propuesta hay que probarla, no se puede ni negar ni afirmar a nivel intelectual,

se tiene que probar. Uno entra en estos procesos de meditación y ve lo que descubre.

    Uno de los desarrollos de la física cuántica ha sido el empezar a interesarse

por la conciencia y empezar a ver interconexiones entre sujeto y objeto. Pero yo soy un

poco escéptico en el sentido de que si la conciencia es la subjetividad primaria, no puede

ser el campo de la ciencia. El campo de la ciencia es lo objetivo, no puedes medir lo

subjetivo. Para ello hay herramientas distintas, ahí es donde entra el yoga.

    A mucha gente le da miedo lo de la subjetividad, pero hay muchas experiencias

básicas de la humanidad que son subjetivas, por ejemplo, la experiencia del amor,

pero no tenemos problema con esto, lo podemos comunicar. Yo no sé si tu

experiencia del amor es exactamente igual a la mía, pero si nos comunicamos

descubrimos que estamos hablando de lo mismo. En el yoga ocurre exactamente igual,

cuando hablas con una persona que tiene experiencia, que ha practicado meditación

cierto tiempo, que ha descubierto ciertas cosas, te das cuenta que es lo mismo

que tú has estado andando. Ves la literatura y ves lo mismo.

    Creo que podemos decir que, aunque en el campo de lo subjetivo, podemos

establecer criterios  y parámetros para progresar. Uno de los problemas de la ciencia

es que [en ella] se ha estigmatizado lo subjetivo y se ha privilegiado lo objetivo. Claro

que lo objetivo es muy importante para la ciencia, pero fundamentalmente la vida

es subjetiva, la experiencia es subjetiva.

 

 

 

La   visión   tántrica   no-dual

 

 

 

    Es una misma conciencia la que se manifiesta en forma de sujeto y objeto...

Me llama la atención que en estas tradiciones no-dualistas que explican la evolución

de la conciencia, el énfasis sigue siendo en lo subjetivo. El interés nunca es analizar

lo objetivo… Cuando ves una cosmología tántrica no tiene una finalidad en sí misma,

“Miren, ya sabemos lo que es el universo”, sino que sirve como paso, como mapa

para la práctica, el enfoque siempre está en la práctica, en la experiencia personal.

    Debemos darnos cuenta en algún momento de que el único camino es yendo hacia

dentro, investigando lo que yo llamo la última frontera, porque hemos progresado

tanto en nuestro conocimiento de lo objetivo y somos a la vez tan ignorantes

en lo subjetivo. La conciencia que es lo más básico es lo más misterioso. En la India

ha sido al revés, se han dedicado a investigar la conciencia 2 mil 500-2 mil 800 años

como mínimo. Quizás más, pero históricamente podemos decir

que como mínimo estas fechas. 

 

 

 

 

 

 

Fuente: www.pijamasurf.com

 

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