"De nada vale que el entendimiento se adelante si el corazón se queda"

                                    Isabel López

                    Psicoterapia de Autor

La No-Dualidad

o Advaita

    La no-dualidad (advaita) es una experiencia en la que no existe separación entre sujeto y objeto, un “yo” y el resto del universo. Es la experiencia de la conciencia, que se manifiesta como felicidad, amor y belleza absolutos.

    Resaltamos algunos de los principios más interesantes del advaita.

 

 

 

 

    La vida es como una película

    Cuando experimentas tu vida como si estuvieras mirando una película, todo es más simple y más llevadera. Sigues atentamente lo que pasa con los protagonistas, vives las emociones y reirás y llorarás, pero con cierta distancia y sin resistir. Podrás disfrutar de tu vida (película), también de las partes tristes y las que dan miedo. Viviremos lo que ocurre desde la paz interior como si estuvieras mirando una película.

    Tal como las películas que siguen el guión, en tu vida todo ocurre tal como tiene que ser. Por lo tanto te puedes relajar y vivir la experiencia sin resistir. Trata de aceptar tu guión personal.

 

    La vida nos guia a nosotros  ( ¡no al revés! )

    Creemos que somos nosotros quienes tenemos el mando de nuestra vida, creemos que elegimos libremente como vivir, pero esto no es así. La conciencia (Dios, el Universo o la Fuente) nos guia. Esta conciencia nos guia a nosotros, a los animales, a las plantas y a la materia. O sea, también a estas lineas escritas aquí en este blog. Creemos estar separados del Todo, pero la verdad es que formamos parte de una unidad.

 

    No existimos, somos únicamente un invento

    Somos un invento, un pensamiento que nace en tu cerebro. Este pensamiento hace que experimentas a ti mismo como un individuo que dirige su propio cuerpo.

    Cuando estás profundamente dormido – y tu no estás – tu cuerpo sigue funcionando perfectamente. No para la digestión y la sangre sigue fluyendo, las células se renuevan… Todo sigue su curso sin que tú estás o haces nada. Todo ocurre…

    Pero cuando te despiertas, inmediatamente el cerebro vuelve a producir los pensamientos del yo y crees estar al mando de todo. Pero… ¿Eliges tú tener sed o hambre? ¿Eliges tú tener sueño? ¿Eliges tú respirar? ¿Eliges tú lo que sientes o piensas?

 

    El ego, las voces en tu cabeza

    El responsable de los pensamientos del yo es el ego. Cuando aparece un pensamiento, el ego te susurra “yo pienso”. Cuando aparece un sentimiento, el ego te susurra “yo siento”. Cuando se hace una elección, el ego nuevamente susurra “yo eligo”. Pero no eres tú quién elige, la elección simplemente se ha originado en ti. Nuestro cerebro no elige, sino se limita a comentar las elecciones ya tomadas. Es como unas voces en nuestra cabeza que intervienen en todo y se creen el dueño de lo que ocurre. Estas voces son la causa de nuestras preocupaciones, frustraciones, sentido de culpa…

    En cuanto nos damos cuenta que la vida es como una película con un guión preestablecido, te sobreviene la paz. La película seguirá y seguirás haciendo tu papel, pero las voces (el ego) poco a poco dejarán de comentar y entremeterse ya que ya no las harás caso. Te darás cuenta que tú no eres tus pensamientos y vivirás en el ahora.

 

    El propósito de la vida

    El propósito de la vida es un gran misterio. La vida quiere vivir y fluir… Las cosas ocurren, es un proceso espontáneo.

    En el momento que te das cuenta que tu vida es un viaje con todo incluido, todo es más fácil. Seguirán habiendo obstáculos y contratiempos en tu vida, pero al aceptarlos tal como cual, te afectarán menos. Seguirán habiendo emociones, pero si tal como cuando miras una película, no te resistes a ellas o tendrás apego a ellas, todo estará bien.

    Los sentimientos, los pensamientos y las emociones aparecerán y desaparecerán tal como las olas en el océano. Tu vida será más llevadera.