LA   FORMA  

ES   VACUIDAD,

Y   LA   VACUIDAD

ES   FORMA

 

 

     La frase central de  los sutras del prajnamaparamita,

     donde se concentra el conocimiento de la realidad

 

 

 

 

    Una de las frases más conocidas a la vez que aparentemente

enigmáticas atribuidas al Buda es la que se encuentra en el Sutra del Corazón:

  "la forma es vacuidad y la vacuidad es forma".

    En primera instancia esta frase es claramente una paradoja: ¿si algo

tiene forma como puede decirse que está vacío? ¿No es la forma

justamente una cualidad que niega la vacuidad?

    Para comprender el significado de la frase es necesario entender el

concepto de vacuidad (shunyata) en el budismo.

    La vacuidad no se refiere a un estado de no-ser absoluto, sino, al contrario,

a la relatividad de todos los fenómenos. Ya que, ningún fenómeno y

ninguna cosa existen por sí solas, separadas de las demás, no se

puede decir que tenga existencia inherente , pues si se eliminan

algunas de las cosas con las que están relacionadas, dejan de existir como tales.

    Es por ello que se dice que están vacías, están vacías de una existencia intrínseca.

 

 

 

 

    El Dalái Lama explica la frase así:

    Esta simple línea suma el entendimiento del budismo de la

naturaleza fundamental de la realidad.

    En apariencia, vemos el mundo de la experiencia y la

existencia. En esencia, estas cosas están vacías de una realidad

intrínseca, de existencia independiente.

    Superficialmente, si fuéramos a mirar a las palabras "vacuidad" y

"forma" o "apariencia", podrían parecer contradictorias.

    ¿Si algo tiene apariencia, como puede estar vacío? ¿Si algo esta

vacío, como puede tener forma o apariencia?

    Para superar esta contradicción, uno debe entender el significado

de vacuidad como interdependencia.

    El significado de interdependencia es vacuidad de existencia

independiente. Precisamente debido a que las cosas y los eventos

existen relativamente y aparecen como teniendo forma, es por

ello que están vacíos de existencia independiente.

 

 

 

 

    El Dalái Lama luego explica que, en el budismo, existen

tres niveles de entendimiento de la interdependencia.

    Un primer nivel es la interdependencia que tienen las cosas con

los conceptos que les designamos. Por ejemplo, una mesa. Sin

el concepto de mesa y de sentarse a comer o trabajar, este objeto

sería simplemente un pedazo de árbol muerto tallado. Pero incluso

el árbol muerto tallado, para otro ser, podría ser comida y no necesariamente "muerto".

    Otro nivel es la interdependencia entre las partes y el todo: ¿hasta

qué punto algo deja de ser una cosa cuando se le quita una parte?

 

 

 

    Y el nivel más evidente es el de la interdependencia

entre las causas y los efectos.

    De este entendimiento de la vacuidad, en lugar de que pensemos

que las cosas no importan porque no son reales intrínsecamente,

se desdobla una profunda conciencia ecológica, cuando es

acompañado de compasión, ya que notamos que todos los seres

vivos dependen el uno del otro, en una intrincada madeja de relaciones.

 

 

Fuente: pijamasurf.com

 

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