"De nada vale que el entendimiento se adelante si el corazón se queda"

                                    Isabel López

                    Psicoterapia de Autor

 

 

HAY   ALGO   PEOR   QUE

NO   CONSEGUIR   LO

QUE   QUIERES

 

 

 

 

 

 

 

 

 

“Hay algo peor que no conseguir

lo que quieres y es conseguirlo.

Porque después te das cuenta que

el ansia sigue ahí y nunca desaparece”

 

 

 

 

    Lo escuché en una serie que estaba viendo. Yo creo que lo peor no es el conseguirlo sino el no ser Consciente de que esa ansia siempre estará ahí y el no aceptar que forma parte de nosotros. Igual que el resto de emociones.

 

 

    A mí me pasa, me ha pasado y estoy segura de que me seguirá pasando. Y cada vez, siento con más claridad que esa ansia de conseguir, de lograr, de marcarnos objetivos, no está tan relacionada con una carencia interna específica que podamos tener sino con el más puro significado de lo que es ‘VIDA’.

 

 

    ¿Qué es la VIDA? ¿Qué es estar vivos?

 

 

    La Vida es intensidad, es fascinación, es pasión. Es la sangre que corre por nuestras venas. Y cuando en lugar de correr, está quieta, nos falta ‘algo’. El oxígeno, el aire, la respiración. La Vida misma…

 

 

    ¿Por qué el deseo y la adrenalina nos enganchan tanto? Porque son Vida en su estado más ferviente. Y cuando desparecen, queremos más. Queremos volver a subir a esa montaña rusa que hace que se nos salga el Corazón del pecho y que por la boca no muera ni el pez. Para sentirnos vivos. Para SENTIRNOS…

 

 

 

 

 

 

    También escuché, en el mismo capítulo, que tenemos que aprender a dejar el deseo de lado para poder estar en Paz. Para llegar al Nirvana. Yo prefiero quedarme ‘donde estoy’, que para eso estoy Aquí y no Allí. Ese estado de ‘iluminación’ es opuesto a una Vida que está vibrando Dentro de mí y que se pone a mil… cuando hay algo que le hace recordar quién es Ella. Quién soy yo. Quiénes somos nosotros en Realidad. Evidentemente, permanecer en esa euforia las 24 horas es imposible. Pero quizás, solo quizás, lo VERDADERO no sea la ‘linea recta’, el equilibro que pretendemos alcanzar, sino la linea que está arriba y la que está abajo (es lo mismo pero a la inversa) en su máximo esplendor. En su más absoluta cúspide y éxtasis terrenal.

 

 

    Lo que buscamos no es Felicidad, es VIDA. Por eso somos unos eternos buscadores. Por eso siempre estamos al principio del camino. Por eso parece que no tenga fin. Por eso nunca la encontramos. Por eso siempre hay un ‘pero’ pendiente de ser resuelto. Porque nos hemos equivocado de destino. Porque nos hemos creído que para sentirnos completos debíamos vaciarnos del apetito de latidos firmes e impetuosos. ¡Y no! ¡Es todo lo contrario!

 

 

    Meditamos para relajarnos porque la VIDA nos agota. Porque nos hemos olvidado de Vivir. Los niños son un claro ejemplo (la mayoría) de lo que es estar vivo. Solo quieren cerrar los ojos para dormir… Pero no para desconectarse de lo que Son. Su energía inagotable es la propia Vida. Esa ansia a la que me refería es la misma que tienen ellos, pero nosotros no nos la permitimos porque nos hemos adulterado… ‘las ganas de’. A medida que nos hacemos mayores, vamos apagando nuestra libertad de JUGAR. De experimentar. De disfrutar. De hacer lo que llaman locuras, que es la mejor medicina para mantenernos mínimamente cuerdos hoy en día.

 

 

 

 

 

 

    Tenemos el Corazón tapado hasta arriba de miedos, de vergüenzas, de apariencias, de armaduras, de complejos, de cadenas. Nos reservamos el derecho de admisión a nosotros mismos. Estamos envueltos de restricciones, de controles, de ‘buenas educaciones’, de leyes absurdas que nos mantienen absortos, dormidos, ciegos y muy alejados de esa alegría innata que nos debería caracterizar a todos. Con la que ya nacimos de serie.

 

 

    La única capaz de acabar con esa ansia es la Muerte. Y tengo mis dudas…

 

 

    Quiero a mi alrededor personas que mantengan mis llamas, no que las extingan. Que me conviertan en Fuego, no en cenizas. Yo elijo quién camina a mi lado. Y si durante un tiempo tengo que ‘quemarme sola’, que así sea… Pero no me voy a conformar con ‘lineas rectas’ que asesinen mis pasiones. No es eso lo que DESEO. Mi Alma anhela los rugidos del León, no sus bostezos.

 

 

    ¿Sabes cuál es el precio de Vivir? ROMPERTE en mil pedazos tantas veces como sean necesarias. Porque eso querrá decir que no has pasado de puntillas por aquí. Que no te has encerrado en un monasterio, en un convento o en tu casa, ‘por si acaso’. Que te has despellejado la carne y lo que no es la carne para hacer el Amor. Que no te ha quedado ni una lágrima que llorar ni una gota de sudor que empapar. Que ‘te has mojado’ hasta arrugarte las entrañas. Hasta vomitar tus tripas, Corazón.

 

 

    No te preguntes ¿Por qué? Pregúntate: ¿Y POR QUÉ NO?

 

    Si dudas, SALTA. Que para arrepentirse, siempre hay tiempo…

 

    ¡¡¡Y que te quiten lo bailao!!!

 

    Hay algo peor que no conseguir lo que quieres. Y es no haberlo intentado nunca.

 

    SOMOS VIDA. No podemos no desear, no ansiar ‘SERnos’.

 

 

 

 

 

 

 

 

Fuente: www.regresoalhogar.com