"De nada vale que el entendimiento se adelante si el corazón se queda"

                                    Isabel López

                    Psicoterapia de Autor

 

Darle a la vida

aquello que tenemos

para dar

 

 

 

 

 

 

    Hoy quiero compartir un artículo diferente. Más que un artículo, comparto contigo un compromiso para con la vida que en estos momentos late muy profundo dentro de mí.

 

    Y si en algo te resuena y te es útil hacia tu siguiente paso de crecimiento, me sentiré alegre de que mi compartir haya contribuido en algo en este momento de tu vida:

 

    Hoy me comprometo a …

 

Darme el permiso de ser yo mismo con libertad y en sintonía con “algo más grande que yo”: Dar a la vida aquello que tengo para Dar.

 

Reconocer esa contribución única que solo yo puedo dar a la vida, cuando centrado, escucho silenciosamente lo que el momento presente pide de mí en cada momento, para el beneficio de TODOS.

 

    Reconectarme con el amor incondicional hacia mis padres, quienes me dieron la vida y gracias a esta sintonía con ellos, puedo abrirme a Algo más Grande que yo mismo, al misterio creador, la fuente de la Vida.

 

Sentir de nuevo el agradecimiento, la honra y el amor hacia mi madre, sabiendo que con ella en mi corazón me predispongo en mi vida a la salud, el amor, la abundancia y el éxito. A saber que mi éxito en la vida es equivalente al éxito de mi madre como madre.

 

 

 

 

 

Sentir de nuevo el agradecimiento, la honra y el amor hacia mi padre, sabiendo que con él en mi corazón me predispongo en mi vida al arraigo a la realidad del mundo tal y como es, a la fuerza de mantenerme en mi lugar, a la fuerza del vivir y a la realización responsable de mis metas y mis sueños.

 

Ocupar el único lugar que verdaderamente me corresponde: el lugar de hijo de mis padres, el lugar de hijo de la Vida. Ni más ni menos. En mi tamaño. Sabiendo que sólo desde mi lugar puedo estar al servicio de la vida, dando lo que tengo para el bien de todos.

 

Querer vivir la vida que me fue regalada y ayudar a los demás a vivir la suya. Sólo así compenso la deuda tan grande que tengo hacia mis padres, la deuda de la vida que me dieron. La compenso con mis ganas de vivir, de dar y de servir.

 

Asumir mi responsabilidad para con el momento presente. Mi responsabilidad de dar con alegría, de ver la realidad como ES y no a través de las expectativas y pretensiones que mi orgullosa personalidad quiere imponer. No cerrando más los ojos a la realidad para enmascararla con mentiras, traicionando así  a la vida y a Algo más grande que yo.

 

Permitirme ser como soy, a permitirme  vivir lo que estoy sintiendo en cada momento, a reconocer “lo que hay” , a ver las cosas como son y aceptarlas incondicionalmente. Sólo así puedo estar en sintonía con la Vida, que es momento presente. Elijo estar en la vida, en el presente, confiar, entregarme

 

 

 

 

Vivirme en relación con el Ser Esencial, “eso” más grande que yo y que al mismo tiempo Soy. A vivir en el centro, escuchando en presencia la quietud silenciosa de la Esencia. En sintonía con esta quietud, con el “no hacer”, toda acción que emerge  en mí está puesta al servicio de los demás, al servicio de más amor, sabiendo que el sentido de mi vida es: Servir a la propia Vida.

 

Y elijo seguir con paso firme, poniendo toda mi atención en el momento presente, permitiendo ser como es a todo lo que forma parte de cada instante. Sólo así percibo, espontáneamente, el siguiente mejor paso para todos en cada momento, para TODOS.

 

Y finalmente, renuncio a todas aquellas ilusiones, sueños y expectativas que no se corresponden con lo que es verdaderamente esencial para mí, para mi corazón y para la propia Vida. Que no corresponden a lo necesario para el conjunto del todo, que sólo forman parte de pretensiones condicionadas por mi pasado y por mi familia.

 

Renuncio a todas estas falsas ilusiones y me abro, responsable, con la fuerza y el amor que vienen de mis padres y de algo más grande, a aquellas metas, proyectos y deseos que nacen del Ser profundo, de lo esencial para mi corazón y del servicio a la necesidad de la VIDA, en donde yo sólo soy un ser humano más, IGUAL QUE TODOS.

 

 

 

 

 

Fuente: blog.escuelatranspersonal.com