"De nada vale que el entendimiento se adelante si el corazón se queda"

                                    Isabel López

                    Psicoterapia de Autor

E L   P L A C E R   Q U E   C O N S U M E  

E N E R G Í A   Y   E L   P L A C E R   Q U E  

G A N A   E N E R G Í A

 

 

    La actividad sexual de una mujer que no se interesa en tener hijos está enfocada exclusivamente al placer. Los taoístas identifican dos tipos de placer: el placer que pierde energía y el que gana energía. La mayoría de nosotros conocemos más bien el placer que pierde energía.

    El uso de drogas tales como la marihuana, la heroína, la cocaína, las anfetaminas, etc producen un placer intenso en nuestro sistema en la medida en que absorben y queman la fuerza vital de nuestros órganos, glándulas y cerebro. Esto es semejante a una fogata que se prende con gasolina – arde intensamente y da mucho calor, pero en la medida en que  el combustible se termina, el fuego también se extingue- . El deseo intenso que experimentamos después de la excitación que nos producen las drogas absorbe la energía vital de los órganos, del cerebro y de la médula espinal.

    Algunas de las diversiones que normalmente buscamos también constituyen formas de  placer que consumen energía. Cuando nos dedicamos de una forma excesiva a ciertas actividades como ver televisión, requerimos la energía de nuestros órganos para poner atención. De esta manera usamos la energía vital para el evento que estamos observando o escuchando. Nos sentimos bien debido a que nos sentimos relajados y con menos estrés. En realidad sí sentimos esta relajación, pero  nuestros órganos están pagando con su fuerza vital este gasto de energía. El estrés que sufren nuestros órganos produce energía negativa y si no tenemos los medios para transformarla  en energía positiva acumularemos tanta que eventualmente nuestras emociones negativas explotarán.

    Aun si usamos un poco de música suave para relajarnos y crear una sensación de armonía corporal es posible que pongamos mucha atención en ella, y esto hará que nuestros oídos, nuestros ojos y el sistema nervioso pierdan energía hacia fuera. Posteriormente buscamos continuamente nuevas canciones, películas y diversiones debido a que éstas nunca satisfacen nuestras necesidades, sino que están incrementando y despertando cada vez más nuestra necesidad de estímulo. Mientras más tratamos de satisfacer uno o dos sentidos por medios externos, tendremos más necesidad de satisfacer todos los sentidos. Cuando tratas de satisfacer la boca, los oídos, las orejas, los ojos y la nariz, necesitan algo que los estimule. Esto es un círculo vicioso de los sentidos que crece cada vez más. Hay muchos negocios multimillonarios que surgen para la satisfacción de nuestros sentidos. Obtienen muchos beneficios porque al final de cuentas no nos satisfacen realmente ni nos proporcionan verdadera felicidad ni verdadera alegría. Si estas compañías crearan diversiones que nos satisficieran por mucho tiempo, perderían ganancias.

 

 

 

    Los taoístas consideran los órganos del cuerpo como los padres de la familia y a los sentidos como los hijos. Si se separan no existe armonía sino desequilibrio y necesidades insatisfechas. La gente trata de alcanzar la felicidad, la satisfacción  y el amor fuera de sí mismos, en vez de buscarlos internamente. Escuchan los deseos del cuerpo, más que los deseos de la mente y del espíritu. Mientras más buscan más crean la necesidad y nunca encuentran lo que realmente están buscando.     Se establece de esta manera un deterioro dentro de sí mismos. La verdadera felicidad, el gozo y la verdadera satisfacción se acompañan de una paz interior.

    Si aprendemos a mirar hacia adentro no perderemos la energía hacia afuera, y así podremos ganar energía para nosotros mismos. Por ejemplo, si comemos una comida apetitosa pero no tenemos una armonía interior con los órganos y los sentidos, nuestros ojos desearán más, como un niño en una tienda de juguetes. Podemos desear ver una película y luego los oídos querrán ser estimulados y entonces quizá decidamos ir a un club nocturno o a un bar. Posteriormente quizá sintamos la necesidad de beber, fumar o ingerir alguna droga. El primer paso para poder controlar nuestros sentidos y para entrar en el ciclo del placer que gana energía es el orgasmo, que resulta de llevar la energía sexual hacia adentro del cuerpo. Una vez que tienes más energía sexual dentro, los órganos se revitalizan y son más capaces de controlar, satisfacer y equilibrar los sentidos.

 

 

 

“Más  allá  del  orgasmo”

 

    El orgasmo normal es una forma de placer que pierde energía, es decir liberamos la fuerza vital hacia afuera y experimentamos placer.

    Desde el punto de vista taoísta, la excitación es la fusión de toda la energía que proporcionan los órganos y las glándulas, que sumada a la energía sexual refinada crea la energía orgásmica. En vez de liberar hacia afuera los orgasmos, como sucede en el acto normal, aprendemos a reciclar esta energía hacia adentro, incrementarla y refinarla.

 

    

    A través de la práctica de la meditación con la fuerza vital conocida como la Meditación de la Órbita Microcósmica, comenzamos a aprender cómo reciclar la energía de los ovarios. Al comienzo esto es difícil, pero debes de practicar para mantener la energía dentro de ti. Una vez que te sientes segura y en control de tu propia energía, podrás experimentar nuevos placeres que son indescriptibles. Esta sensación recibe el nombre de “El valle del orgasmo” o “Más allá del orgasmo”.

    Es difícil explicar el concepto de un orgasmo que está “más allá del orgasmo”, ya que no tenemos palabras en el lenguaje occidental, o un concepto cultural para poderlo expresar. Esta es una idea nueva. Recuerda, sin embargo, que cuando se inventó el automóvil, muy poca gente pensó que pudiera reemplazar al caballo. Más tarde la gente se dio cuenta de los beneficios de este tipo de transporte.

    Cultivar “El valle del orgasmo” puede compararse al ascenso de una montaña de 3000 metros de altura. En el orgasmo normal llegamos hasta 500 metros, regresamos y al día siguiente intentamos rebasar los 500 metros. La mayoría de la gente sube la montaña de esta manera y quizá alcanza 1000 metros en un día. Las sensaciones pueden estar confinadas a los genitales o a unas pulsaciones rítmicas, y la relajación puede abarcar el cuerpo entero, pero la energía en sí se pierde en el universo y no puede desarrollarse en el interior del cuerpo. “El valle del orgasmo” va más allá cada vez. Cuando subes la montaña de 3000 metros subes 500 metros, descansas, haces un campamento y pasas la noche. El siguiente día subes un poco más, descansas y acampas. Continúas de esta manera hasta que alcanzas la cumbre. Allí encuentras otro nivel de placer.

 

¿Qué  es  el  Kung  Fu  ovárico?

 

    Los ejercicios sexuales taoístas se llamaban originalmente “Kung Fu Ovárico”. Esto puede sonar muy duro, o parecido a artes marciales. Sin embargo, el término Kung Fu significa disciplina o trabajo intensivo y se refiere al que dedica tiempo a una práctica.

    El Kung Fu Ovárico implica una expresión de poder y control, la habilidad de conducir la propia vida sexual y corporal.

 

    

    En el entrenamiento del Kung Fu del Sistema del Tao Curativo, practicamos para ganar, incrementar, almacenar y transformar la energía ovárica (sexual). Es importante recordar que es peligroso almacenar la energía en nuestro cuerpo sin saber qué hacer con ella.

    Algunos sistemas consideran que es bueno liberar la energía de vez en cuando de alguna manera, como si utilizáramos una válvula de escape. Y así recomiendan tener orgasmos normales.

    El sistema del Tao Curativo enfatiza la importancia de aprender la Órbita Microcósmica. Este es el medio por el cual la energía puede circular en el cuerpo y ser almacenada en un sitio seguro (el ombligo) para que posteriormente pueda ser utilizada y transformada en un nivel superior de energía.

    Si hacemos una analogía con una computadora, veremos que si aprendemos a apretar una tecla, esto no nos permite operar la computadora. Aunque al apretar un botón se puede obtener un resultado, no podrás tener control sobre los resultados hasta que conozcas y entiendas el sistema... no podrás asegurar un conocimiento adecuado en el arte del Amor Curativo.

 

 

Fuente: extracto de libro Amor Curativo a través del Tao