"De nada vale que el entendimiento se adelante si el corazón se queda"

                                    Isabel López

                    Psicoterapia de Autor

ESE  PUNTO  QUE  CASI  NADIE  QUIERE  TOCAR

 

 

 

    Ayer por la noche mi hermana Jana tenía miedo de irse a dormir. Decía que en la habitación había

 un monstruo. Mi madre y yo le dijimos que no tuviera miedo y que le indicase al monstruo que se fuera, que ella no quería que él estuviera en su habitación.

    Jana miró hacia el cristal, que tenía la persiana bajada, y le dijo todo aquello que mi madre y yo le habíamos dicho que dijera. También dio unos golpes al cristal. Yo me di cuenta de que pensaba que su reflejo en el cristal era un monstruo y que de lo único que tenía miedo era de sí misma. Al subir a su cama no se veía reflejada en el cristal y se dio cuenta de que el monstruo sólo era ella misma reflejada. Entonces se rió y dijo: “¡sólo era yo, no tengo que tener miedo!” – y se durmió como si se hubiera comido la manzana de Blancanieves.

    Eso explica que los miedos, el terror que sentimos al ver alguna cosa desagradable, nos lo imaginamos nosotros. Todo es abstracto.

Etna (12 años)

 

     Esa es la gran oportunidad que nos brindan las emociones porque son la puerta a esa parte de nosotros mismos que no queremos ver.

    ¿Cómo es posible que haya una parte de nosotros mismos que no queramos ver? ¿Por qué? Si es nuestro.

    Empecé a investigar, a ir hacia él y a encontrar espacios vacíos donde yo estaba ausente y que durante mucho tiempo había esperado que lo llenasen un coche nuevo, una relación que me comprendiese, un trabajo que me diese dinero.

Lo estaba tratando de llenar con todas esas cosas artificiales que en realidad nunca cubrían ese espacio de sufrimiento. 

 

 

Fuente: extracto  Prefacio "Saltar al  Vacío" de Sergi Torres