"De nada vale que el entendimiento se adelante si el corazón se queda"

                                    Isabel López

                    Psicoterapia de Autor

 

 

" Tu mente es como un paracaídas.

Sólo funciona si se abre"

                                               A. Einstein


 

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A n a t h e ó r e s i s

Psicología Transpersonal

 

 

 ¿ Q u é   e s   A n a t h e ó r e s i s ?

 

    Etimológicamente, Anatheóresis significa mirar hacia atrás y  contemplar el pasado, traerlo al presente, comprenderlo.

 

    Su creador, Joaquín Grau, dedicó más de 30 años de su vida a su investigación y aplicación práctica.

 

    La teoría en que se sustenta Anatheóresis está respaldada por los últimos descubrimientos de la Neurociencia y por las más recientes tesis de la Psicología Transpersonal.

 

    Basa sus fundamentos científicos en los distintos ritmos cerebrales, que van condicionando nuestra percepción del mundo, de los demás y de nosotros mismos a lo largo de las fases de crecimiento.

 

    La clave de la enfermedad está, por tanto, en comprender qué y cómo percibimos en el momento original en que se produjeron los hechos concretos, donde nuestra configuración cerebral era distinta, incompleta y, por tanto, no nos permitía comprender globalmente la situación o hecho, sino solamente el aspecto emocional del mismo.

 

    Se trata de una terapia perceptiva, basada en postulados científicos comprobados experimentalmente, y en los más actuales principios neurológicos.

 

    Es además una terapia especialmente efectiva y rápida que te servirá para solucionar tus problemas de forma definitiva, desactivando los conflictos desde su raíz más profunda.

 

 

¿ E n   q u é   c o n s i s t e ?

    

    La forma de acceder a estos hechos es posible gracias al abanico de estrategias que ofrece la Anatheóresis, pero en todos los casos pasa previamente por la inducción del paciente al estado IERA (Inducción al Estado Regresivo Anatheorético) donde el paciente, sin perder en ningún momento la conciencia, alcanza los ritmos cerebrales de 4Hz por segundo, que caracterizaban su cerebro infantil de entonces, y que le van a permitir visualizar y vivenciar hechos ocurridos en dicha etapa, al tiempo que comprenderlos y liberarse de la carga que supusieron por la manera de sentirlos entonces, donde la comprensión del hemisferio cerebral izquierdo todavía era prácticamente inexistente, o en el mejor de los casos tenía muy poco protagonismo. Por esta incomprensión inicial, precisamente, se configuran como dificultades, traumas y más tarde síntomas y enfermedades.

 

    Mediante una sencilla relajación, que permite al paciente entrar en IERA, los Anatheorólogos vamos borrando las causas remotas y originarias que alimentan la enfermedad y el sufrimiento del paciente, entablando un Diálogo Anatheorético, analógico, con su hemisferio cerebral derecho, que le permitirá revivir y comprender de raíz el origen de su daño emocional.

 

 

    Al salir a la luz de la conciencia los hechos causantes de esos daños emocionales, mediante la sincronización de los hemisferios cerebrales (el derecho con su capacidad de vivenciar –ver y sentir-, y el izquierdo con la comprensión de las causas de esa sintomatología) se posibilita que se disuelvan dichos efectos y por tanto la enfermedad.

 

 

¿ C ó m o   m e   a y u d a r á ?

    

    Debido a que reproduce los daños nucleares emocionalmente por medio de una relajación previa es altamente gratificante y eficaz.

 

    El éxito terapéutico, como decía líneas arriba, llega cuando el paciente es capaz de sincronizar sus dos hemisferios cerebrales, es decir, comprender a la par su vida emocional (hemisferio cerebral derecho) y su lógica racional (hemisferio cerebral izquierdo).

 

    Para facilitar esta sincronización, los Anatheorólogos guiamos y acompañamos por el camino que el propio paciente con su creatividad y biografía oculta va dibujando, apoyándole en la liberación y sanación de todos aquellos conflictos patológicos que, sin ser consciente de ellos, le atormentan y le impiden vivir como un ser libre, con una existencia plena.

 

    Es adecuada para abordar desde el origen cualquier tipo de problemática, siendo especialmente útil para dificultades que surgen como consecuencia de un trauma, entendido éste como un suceso estresante y doloroso que no hemos podido o sabido afrontar por falta de recursos personales, por ocurrir a una edad demasiado temprana.

 

    Y, llegados a este punto y dada mi experiencia propia y con pacientes, me pregunto: ¿alguien puede afirmar rotundamente que no ha vivido estas situaciones a edades tempranas, teniendo en cuenta que todos hemos pasado, como mínimo, por la sin igual experiencia del nacimiento, cuando éramos seres sensibles, delicados y ajenos a todo sufrimiento y dificultad?      

 

Por Soraya Juan.

Psicóloga Anatheoróloga.

 

 

E l  p o d e r 

d e l 

h e m i s f e r i o 

d e r e c h o

 

 

 

 

 

 

 

 

 

    

 

 

 

 

    
 
 
 
 
    Es el momento del hemisferio derecho ¿lo intentamos? 
    
    Hasta no hace mucho nuestra sociedad, y este mundo en el cual intentamos hacernos un hueco mediante la competitividad, la fuerza y los escalafones, ensalzaba por encima de todo la racionalidad, el análisis lógico, la memoria y la resolución de problemas. Dimensiones todas ellas albergadas en nuestro hemisferio izquierdo, el más racional de los dos.

    Pero ¿es esta tendencia la que más felicidad y éxito nos aporta?

    Viendo los cambios económicos y sociales que estamos viviendo a día de hoy, tal vez valdría la pena enfocar nuestros valores e incluso la educación en unos principios donde se ensalce más la Inteligencia Emocional, la intuición y la capacidad de afrontar nuestra realidad mirando más allá de lo tangible y lo que tenemos delante. Es algo complicado, sin duda, pero vale la pena tenerlo en cuenta. Analicemos un poco más el tema a continuación.
 
 
 

1. La educación estandarizada y el hemisferio izquierdo

 

 

    

 

    Seguro que esta historia no te es desconocida: son muchos los estudiantes que eligen una formación académica basada sobre todo en las profesiones que están de moda y que, aparentemente, más salidas les pueden aportar.
 
    Una ingeniería, por ejemplo. Pero en su interior, sienten más afinidad por otras disciplinas que son más acordes a sus emociones o valores: el arte, la educación, los servicios sociales, la literatura… nos dejamos llevar por el plano material pensando que así, tenemos nuestra vida asegurada.
    
    Pero ¿lograremos con esto ser verdaderamente felices? La respuesta siempre es difícil. Pensemos también en los más pequeños, en esos niños que disfrutan de su imaginación, que se dejan llevar con su gran capacidad de asombro, que disfrutan de las cosas más insignificantes…¿perdemos quizá toda esta capacidad a medida que crecemos? ¿es la educación actual un modo de ir cortándonos las alas y de menospreciar todas las capacidades presentes en el hemisferio derecho?

   Cada uno de nosotros disponemos de un potencial determinado, somos buenos en un área, sin embargo, a lo largo de todo nuestro periodo educativo se nos va encauzando por un mismo carril donde todos recibimos la misma información, los mismos principios.

    Se ensalza la resolución de problemas, los contenidos memorísticos, el almacenar datos sin ni siquiera comprenderlos… ¿de qué nos sirve esto? Recibimos una educación estandarizada donde no se permite apenas evidenciar nuestras particularidades, nuestros dones. Se tiende más a priorizar la organización, el orden, la planificación y la obediencia más disciplinada. 
 
 

 

    2. La necesidad de valorar más las dimensiones del hemisferio derecho

 

 

 

 

 

    Es el momento de hacer un cambio y de empezar por nosotros mismos, por lo que tenemos a nuestro alrededor, por nuestros hijos. 

    Debemos permitir guiarnos más por la empatía y la intuición. Por la comprensión de todos esos símbolos no verbales que nos aportan más información que muchos datos objetivos. La vida casi nunca es lógica ni podemos encontrar la definición a nuestros problemas en los diccionarios ni en las enciclopedias.

    Debemos ser creativos, emocionales y hábiles para afrontar cambios, entender metáforas y buscar diez respuestas a una pregunta y no solo una. Nuestro mundo es complejo y como tal, nos obliga a ser capaces de adaptarnos a dicha confusión avanzando más allá de lo ordinario o establecido. La realidad no es un todo que podamos definir con una etiqueta o con una explicación que nos han enseñado en el colegio, el mundo está formado por pequeñas y diversas partes que nos aportan retos diarios que saber superar.

    Ahora bien, hay un dato que debemos tener también en cuenta. Los neurólogos nos dicen que las personas solemos utilizar mayoritariamente los dos  hemisferios a la vez, ambos suelen tener casi la misma actividad neuronal, ya que son complementarios. 
 
    Pero el “juego”, por así decirlo, está en el modo en que nos han educado.
 
    En esta sociedad, que ha priorizado siempre lo racional por encima de lo emocional, la certeza objetiva a la intuición. La memoria y la resolución lógica frente a la imaginación.
 
    Así que, en ocasiones, es solo una cuestión de elegir. Así que… ¿y si nos reinventamos de nuevo y empezamos a valorar más el hemisferio derecho?